Redacción BLes –Administración Trump cumple con su anuncio y completa la retirada de tropas estadounidenses que se encontraban en Somalia desarrollando tareas de control y detección de células terroristas. La retirada de tropas tiene que ver con la política anunciada por el presidente Trump sobre los cambios en las estrategias geopolíticas de Estados Unidos, las cuales no requerirían la presencia de tantos soldados en determinados lugares.

A principios de diciembre, el presidente Trump ordenó la retirada de casi todas las tropas estadounidenses de Somalia antes del 15 de enero, cerca de 700 soldados quienes estaban enfocados en ayudar a las fuerzas locales a derrotar a la insurgencia de Al Shabaab vinculada a Al Qaeda. 

El Pentágono dijo mediante un comunicado oficial que gran parte de la presencia estadounidense se reasignaría a los países vecinos y aún sería capaz de realizar operaciones transfronterizas en Somalia según sea necesario.

“Estados Unidos no se está retirando ni separándose de África. Seguimos comprometidos con nuestros socios africanos y con un apoyo duradero a través de un enfoque de todo el gobierno”, aseguró el Departamento de Defensa en el comunicado. 

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Tanto el presidente Trump como el Departamento de Defensa, argumentaron que la retirada no implica que Estados Unidos ya no esté interesado en prevenir el terrorismo en Somalia y su efecto en el mundo o algo por el estilo, más bien implica un cambio en la estrategia de ataque e investigación, apuntando a mejorar los controles.

“Estados Unidos conservará la capacidad para llevar a cabo operaciones antiterroristas específicas en Somalia y recopilar alertas e indicadores tempranos sobre amenazas a la patria”.

Somalia ha estado dividida por la guerra civil desde principios de la década de 1990, pero durante la última década, una fuerza de mantenimiento de la paz respaldada por la Unión Africana y el gobierno de los Estados Unidos, han recuperado el control de Mogadiscio, la capital somalí y grandes extensiones del país.

Mohamed Farmaajo, el expresidente de Somalia, reconoció en un tuit en octubre del 2020, que la cooperación estadounidense para lograr aceptar la paz y eliminar el terrorismo dependió en parte por la colaboración estadounidense. 

“El apoyo militar de Estados Unidos a Somalia nos ha permitido combatir eficazmente a Al-Shabab y asegurar el Cuerno de África. Una victoria a lo largo de este viaje y para la asociación entre Somalia y EE. UU. Solo se puede lograr mediante una asociación de seguridad continua y el apoyo al desarrollo de capacidades”, dijo Farmaajo.

La retirada de soldados estadounidenses en el extranjero también fue anunciada para países como Afganistán e Irak. Las nuevas estrategias tienen que ver con un cambio en la política y el posicionamiento de EE. UU. en el exterior, las autoridades norteamericanas destacaron en reiteradas ocasiones que continuarán las medidas para eliminar a extremistas que podrían amenazar la seguridad nacional y la paz del mundo.

“Si bien es un cambio en la postura de la fuerza, esta acción no es un cambio en la política estadounidense. Continuaremos degradando a las organizaciones extremistas violentas que podrían amenazar nuestra patria mientras nos aseguramos de mantener nuestra ventaja estratégica en la competencia de grandes potencias”, aseguró el comunicado.

Andrés Vacca – BLes