Redacción BLes- El martes 27 de octubre, los senadores republicanos John Cornyn (Texas), Marco Rubio (Florida) y Jim Risch (Idaho), presentaron un proyecto de ley bipartidista con el que se espera determinar como genocidio a los abusos a los derechos humanos en China contra de la minoría étnica uigur.

Por otro lado, los senadores demócratas Bob Medez (Nueva Jersey) Jeff Merkley (Oregón) y Ben Cardin (Maryland) se sumaron a la propuesta para presentar la legislación la cual será presentada ante el comité de Asuntos Exteriores del Senado, informó el Washington Free Beacon.

Con el proyecto ley se pretende tomar todas las medidas a disposición para terminar con los abusos que ha perpetrado el régimen chino contra la etnia musulmana uigur. El Free Beacon informó que Beijing ha llevado a cabo la detención de alrededor de 1,8 millones de uigures en campos de trabajo forzado en la región de Xinjiang.

La resolución no sólo apunta a condenar la privación de la libertad de los uigures sino también a otras formas de abuso a las que son sometidos como las esterilizaciones forzadas, abortos, represión de sus creencias.

También señala que el Partido Comunista chino (PCCh), ha separado a aproximadamente 500.000 niños musulmanes chinos de sus familias para trasladarlos a internados estatales en donde son sometidos a adoctrinamiento comunista, forzándolos a renunciar a su cultura.

Si con el proyecto de ley se logra delimitar dicha problemática como ‘genocidio’ cambiaría el manejo legal de los Estados Unidos para los abusos del régimen chino, ampliando al mismo tiempo las oportunidades de una respuesta internacional.

“Las naciones libres deben unirse urgentemente y presionar por el fin de estos crímenes y buscar la rendición de cuentas y la justicia”, aseguró el Senador Rubio.

El pasado 23 de octubre, la Casa Blanca llamó a los centros de internamiento en Xinjiang, en el noreste de China, “campos de concentración”.

“No hay ninguna justificación creíble que pueda encontrar en la filosofía, religión o ley moral china para los campos de concentración dentro de sus fronteras”, dijo Matt Pottinger, asesor adjunto de seguridad nacional del presidente Trump.

El viernes 21, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Ullyot habló sobre los antecedentes de 13 medidas políticas que ha implementado la Casa Blanca desde el 2017 con el ánimo de responsabilizar al régimen chino frente al tratamiento de los uigures situados en la región de Xinjiang al norte de China.

Entre las medidas abordadas resaltan la Ley de Políticas de Derechos Humanos uigur, implementada a comienzos del año o la desfinanciación de la programación de las Naciones Unidas que coopera con China.

Un informe emitido por Human Right Watch en el mes de febrero de este año señala que “las autoridades chinas siguen gozando de impunidad por estas violaciones sistemáticas de derechos. Los países de mayoría musulmana, incluidas las democracias como Malasia e Indonesia , se han mantenido en gran medida en silencio”.

“Si bien algunos gobiernos han presionado a China para que permita la entrada de observadores independientes en la región, China los ha ignorado; solo Estados Unidos ha impuesto algunas sanciones a la policía y las empresas en Xinjiang”, añade la organización no gubernamental.

César Múnera-BLes.com