Redacción BLes-Al aproximarse las elecciones presidenciales en EE. UU. los demócratas presionan cada vez más por la aprobación del voto por correo, a pesar del aumento de las posibilidades del fraude electoral.

Carol Tims, un residente de Atlanta, recibió una formulario de registro de votantes para su gato muerto, Cody, lo que le pareció alarmante tratándose de un  formulario tan importante para el correcto proceso democrático de un su país, relata Townhall del 10 de julio

“Hay un gran empuje pero si están tratando de registrar gatos, no estoy segura de a quién más están tratando de registrar”, dijo Tims, aludiendo a otro tipo de animales.

Más allá del hecho de que una mascota no podría votar presencialmente, entre otras cosas porque porque obviamente no podrían proporcionar una identificación válida con foto, un requisito para votar en el estado de Georgia, el punto es que al votar solo por correo, ese requisito de identificación dejaría de existir, aumentando fuertemente las posibilidades de fraude.

Por su parte, el secretario de estado de Georgia reconoció que muchas organizaciones de terceros insistían en que la gente se inscribiera para votar, y que, de todas maneras, el formulario para el gato no había sido enviado por su oficina. Aparentemente lo envió un grupo de activistas.

“Grupos de terceros en todo el país están apuntando a Georgia para ayudar a registrar a individuos calificados”, dijo la oficina en una declaración.

“Este grupo hace que te preguntes qué están haciendo realmente estos activistas de fuera de la ciudad. No se equivoquen, esta oficina se dedica a investigar todo tipo de fraude”, agregaba el documento.

A pesar de las muchas pruebas documentadas de que el fraude cometido por votantes por correo es un problema incontrolable, los demócratas insisten en este riesgoso procedimiento.

Para los demócratas exigir la identificación en persona equivale a racismo, porque aparentemente la gente de color no tiene identificación.

Otra de sus argumentos es que el  voto en persona es demasiado peligroso por la amenaza de enfermedad, lo que resulta contradictorio frente al apoyo que le brindan a los miles de manifestantes radicales de izquierda que llenan las calles de la ciudad.

En este marco, Judicial Watch, un organismo de control independiente denunció que casi un millón de inmigrantes ilegales votaron en las elecciones de medio término en Estados Unidos el pasado noviembre. 

Los investigadores de Judicial Watch descubrieron que a nivel nacional hay 3,5 millones nombres de más en los censos electorales y de estos, 1,56 millones están en el condado de Los Ángeles. 

Gracias a esta acción, “el estado de California aceptó retirar esos 1,56 millones de ‘nombres inactivos’ del censo electoral”, relató Tom Fitton,  el presidente de Judicial Watch.

Según esta organización, el Departamento de Justicia no está investigando activamente el fraude electoral en este momento, por lo que consideran imprescindible establecer un control de identificación y de verificación de la ciudadanía estadounidense en las elecciones. 

“Y la izquierda odia el control con identificación y la verificación de la ciudadanía y eso me dice que ellos quieren que los inmigrantes ilegales voten ilegalmente”, concluye Fiton.

Es de imaginarse que con la votación por correo los problemas y las posibilidades de fraude aumentan de manera incontrolable, lo que significaría un riesgo desmesurado para la democracia estadounidense.

José Hermosa-BLes.com