Redacción BLesLa estadounidense residente en New Jersey, Andrea Dick, se negó a retirar del frente de su casa tres letreros anti-Biden, tal como lo ordenó el juez de la Corte Municipal de Roselle Park, Gary Bundy, quien consideró obscena una palabra escrita en ellos. 

“No los voy a quitar. Me niego a quitarlos. Hoy he recibido una llamada telefónica de los responsables de la aplicación del código… No dije nada en contra de ustedes, pero no las voy a quitar. Dije que tengo un derecho, la libertad de expresión, y los voy a dejar ahí”, enfatizó Dick, de acuerdo con The Blaze del 18 de julio. 

Asimismo, cuenta con el respaldo de su abogado, Michael Campagna, quien argumenta que el dictamen del juez implicaría una censura contraria a la Primera Enmienda. 

“Creo firmemente en la Primera Enmienda. Puede que no crea en lo que dice, pero creo absolutamente que tiene derecho a decirlo”, declaró Campagna.

Y agregó: “En eso consiste nuestra democracia. Si le dices a la gente que no puede decir algo, que no puede imprimir algo, que no puede poner un cartel, estamos entrando en la censura”.

Además aludió a Hitler diciendo: “En la Alemania nazi, cuando a Hitler no le gustaba algo, quemaban los libros y luego quemaban a la gente. No creo que queramos que eso ocurra en Roselle Park”.

El juez Bundy, ordenó a Dick, quien reside en la casa de su madre, Patricia Dilascio retirar los letreros con blasfemias en el término de una semana, fecha a partir de la cual podría enfrentar multas de 250 dólares por cada día que demore en cumplir el veredicto. 

Bundy consideró que las blasfemias no están protegidas por la Primera Enmienda. Asimismo, el alcalde demócrata, Joseph Signorello III, justificó la demanda contra Dick por el aparente enojo de los vecinos, dada la proximidad de una escuela a los letreros. 

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No obstante, la polémica incluye la eventual diferencia entre la concepción de lo obsceno en el pasado y en la actualidad, según el  abogado del municipio, Jarrid Kantor.

Kantor dijo que la Primera Enmienda está sujeta a “limitaciones razonables” y que el juez debería aplicar “los estándares contemporáneos de la comunidad” con respecto a ese concepto moral. 

“El Sr. Campagna llega al corazón de la cuestión”, dijo Kantor. Dice: “¿Qué es obsceno en el siglo XIX? ¿Qué era obsceno en la década de 1850? ¿Qué es obsceno ahora? ¿Qué es obsceno entonces? Por eso no hay un término definido”, según Conservative Brief. 

Los abogados calificaron la decisión de “ridícula e inconstitucional”, exponiendo que aparentemente viola el precedente del Tribunal Supremo de EE. UU. establecido en el histórico caso Cohen contra California de 1971. 

En esa ocasión, un hombre contrario a la guerra de Vietnam fue acusado de violar un estatuto de “alteración del orden público” por llevar una chaqueta en la que un letrero pedía para la guerra y agregaba el mismo insulto que aparece en los letreros de Dick. 

Sosteniendo que “la vulgaridad de un hombre es la lírica de otro”, el alto tribunal dictaminó que el gobierno no puede regular el derecho de un individuo a usar palabras malsonantes para proteger la moralidad pública, citó Law & Crime.

José Hermosa  – BLes.com