Redacción BLesA través de una petición pública lanzada desde la página Change.org más de 1.600 estadounidenses solicitan la liberación de Ethan Nordean, un líder de la organización patriótica estadounidense, Proud Boys, detenido por los disturbios ocurridos en el Capitolio de EE. UU. el 6 de enero de 2021.

La solicitud dirigida al juez Timothy J. Kelly sostiene que Nordean y los demás seguidores del entonces presidente, Donald Trump, asistieron voluntariamente al evento en ejercicio de la Primera Enmienda, tal como publica Geller Report el 20 de junio.

Asimismo, recuerda al juez Kelly que hechos similares han ocurrido al menos 10 veces durante la historia del país, desde 1814. Además que no fue violenta, dado que la única persona que murió fue a manos de un agente del gobierno. 

Los cargos contra Nordean son “conspiración, obstrucción de un procedimiento oficial y complicidad, obstrucción de las fuerzas del orden durante un desorden civil y complicidad”, informa la misma petición.  

También “destrucción de la propiedad gubernamental y complicidad, entrada y permanencia en un edificio o recinto restringido; y conducta desordenada en un edificio o recinto restringido”.

Persecución política 

Por su parte, la colaboradora principal del medio alternativo American Greatness, Julie Kelly, amplía el contexto denunciando el caso de persecución política que realiza el Departamento de Justicia del presidente estadounidense, Joe Biden, en una entrevista publicada el 13 de junio. 

“Julie Kelly dijo a Mark Levin: ‘El pueblo estadounidense necesita saber que el Departamento de Justicia de Joe Biden tiene prisioneros políticos en una cárcel en Washington DC’”.

Y agregó: “Se abrió para retener a los acusados el 6 de enero a los que se les negó la fianza. Este es un enjuiciamiento político contra los partidarios de Trump”., 

Tratos inhumanos

Por otro lado: “Los abogados de los reclusos han denunciado abusos mentales y verbales, amenazas y violentas palizas que han dejado a los presos con lesiones permanentes”, señala National file, en una larga lista de tratos inhumanos, que incluyen coacción para aplicarse la vacuna a fin de evitarlos.  

El gobierno federal detuvo a más de 500 personas, en su mayoría por cargos de delitos menores relacionados con lo ocurrido el 6 de enero. “Esto es una persecución política contra los partidarios de Trump”, sostiene Kelly, de acuerdo con Life Site News. 

El 19 de abril se informó que “permanecían solos, a veces con un solo compañero de celda, en sus celdas durante 23 horas al día durante más de 400 días, con cero tiempo al aire libre debido a las restricciones del COVID-19. Los reclusos solo disponían de una hora para ducharse o realizar actividades fuera de la celda”, informó Kelly relata la petición de Change.org. 

Le recomendamos: Esta científica que DESTROZÓ el relato del CAMBIO CLIMÁTICO en el senado de EEUU

Ad will display in 09 seconds

No fue una “insurrección armada”

A pesar de que la versión de los demócratas habla de una “insurrección armada” de “supremacistas blancos”, la única persona que murió fue a causa de un agente del gobierno.

Kelly dijo que en su investigación de los casos encontró que a los manifestantes les decomisaron “alrededor de tres docenas de armas” que  incluyen “spray de pimienta, escudos antidisturbios, un casco en un caso, algunas astas de bandera, (y) un par de personas trajeron pequeñas porras”, y no hubo ninguna arma de fuego.

Todo esto contrasta fuertemente con la descripción hecha por la congresista Marjorie Taylor Greene sobre los disturbios de los izquierdistas Antifa y Black Lives Matter (BLM), a los que llama terroristas domésticos: “Hicieron una cantidad horrible y asombrosa de daños en ciudades de todo Estados Unidos durante 2020”.

Y agregó: “incluyendo 2.385 incidentes de saqueo, 624 incendios provocados, 97 vehículos policiales quemados, más de 2.000 agentes de policía heridos, un número de muertos de 25 estadounidenses y una factura de 2.000 millones de dólares”. 

“Esta es una crisis constitucional y humanitaria que está ocurriendo justo en la capital de nuestra nación y en gran medida, casi completamente ignorada, no (solo) por los medios de comunicación, sino también por nuestros líderes republicanos en Washington”, concluyó Kelly

José Hermosa – BLes.com