Redacción BLes- El gobernador demócrata Gavin Newsom, decretó un nuevo toque de queda para todo California que entró en vigor el sábado a las 10 pm hasta el 21 de diciembre, con posibilidades de extenderse. Sin embargo, miles de ciudadanos a lo largo de todo el estado se manifestaron en contra y tomaron las calles desafiando las normas impuestas, reclamando por sus derechos y libertades individuales.

Además de la prohibición de circular entre las 10 PM y las 6 AM en todo el estado de California, los funcionarios del condado de Los Ángeles, el más grande del estado con alrededor de 10 millones de habitantes, anunciaron el domingo que profundizarían la orden estatal de toque de queda, prohibiendo también la apertura de todos los restaurantes, pubs, bodegas y bares deberán cerrar a partir del miércoles. 

“La Orden Oficial será modificada por la Oficina de Salud del Condado de Los Ángeles para prohibir la apertura de restaurantes, cervecerías, bodegas y bares, a partir del miércoles 25 de noviembre a las 10:00. pm”, anunció la Oficina de Salud en un comunicado vía Twitter:

Los ciudadanos parecen negarse a las medidas restrictivas impuestas, y salieron a manifestarse por sus derechos de forma pacífica a lo largo de todo el estado.

En Huntington Beach, una multitud autodenominados como “Quienes rompen el toque de queda”, se reunieron el sábado a las 10 de la noche frente al muelle principal de la ciudad para protestar por el toque de queda entraba en vigor justamente en ese momento.

Acorde a lo reportado por Fox News, el viernes se llevó a cabo una protesta masiva frente a la residencia oficial del alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti. La manifestación fue organizada por ciudadanos locales que consideran que sus derechos individuales están siendo socavados por medidas anticonstitucionales que afectan el derecho a trabajar, a la libre circulación y a la educación de los hijos.

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El evento fue anterior al comunicado del domingo en que se prohibió la apertura de bares y restaurantes, por lo que se espera que continúen las manifestaciones en los próximos días.

Las disposiciones del gobernador demócrata despertaron una serie de críticas desde diversos sectores, sobre todo desde las agencias del orden, que argumentaron que no hay necesidad de recurrir a medidas tan drásticas que limitan las libertades civiles.

Margaret Mims, la sheriff de la ciudad de Fresno fue una de estas personas, quien además declaró que no penalizaría a los residentes que no siguieran el toque de queda.

“Tenemos muchas cosas que hacer, incluyendo quitarle las armas a los pandilleros, detener el tráfico de narcóticos y salvar a los niños de los depredadores de Internet”, explicó Mims durante una sesión informativa el jueves por la tarde.

“No vamos a convertir en criminales a ciudadanos normalmente respetuosos de la ley”, aseguró explicando que el departamento no establecerá ningún punto de control o detendrá a la gente para verificar su razón de estar fuera de casa después del toque de queda.

Otras agencias de seguridad del estado de California también planean adoptar un enfoque similar de no intervención en el toque de queda, poniendo en tela de juicio la autoridad del gobernador.

De acuerdo a Fox News, los ayudantes del sheriff del condado de Merced, la policía de Madera, la policía de Visalia y los ayudantes del condado de Kings, entre otros, planean continuar con sus actividades habituales en lugar de volver a centrarse en el toque de queda.

“No vamos a hacer cumplir ninguna de esas órdenes”, indicó el comandante del sheriff del condado de Kings, David Dodd.

Paralelamente a la pérdida de poder del gobernador Newsom ante la negativa social de respetar su toque de queda, se encontró en medio de una controversia, de la cual tuvo que pedir disculpas públicas, luego que se revelara que asistió a una fiesta de cumpleaños en el condado de Napa a pesar de su postura crítica sobre aquellas personas que se reúnen en casas de parientes y amigos.

Andrés Vacca-BLes.com