Redacción BLesLa industria carbonífera experimenta un auge inusitado dado el gran incremento del consumo mundial de energía, lo que hace que las empresas mineras ofrezcan mejores incentivos para atraer más trabajadores.

Así, los mineros podrían estar ganando hasta 100.000 dólares al año y las empresas ahora les ofrecen servicios de guardería a sus niños, en un esfuerzo por aprovechar la dinámica del mercado y cubrir el déficit de otras fuentes de energía, de acuerdo con Bloomberg del 6 de octubre. 

Las empresas han tenido que ser creativas para encontrar trabajadores que se vinculen a sus actividades. 

“Ahora celebramos ferias de empleo por todas partes solo para encontrar algunos”, dice Erin Higginson, de Custom Staffing Services, que contrata mineros en la cuenca de Illinois.

Es de notar que la industria del carbón ha decaído significativamente durante las últimas décadas, al grado de que de 180.000 mineros tan solo quedaron 42.500, hasta agosto. 

Por otro lado, la percepción que se ha difundido es que la industria carbonífera está en extinción, dadas las tendencias ecológicas que la acusan de ser contaminante del ambiente. 

Adicionalmente, los gobiernos están incentivando fuertemente las polémicas fuentes de energía limpias, a pesar de los fracasos que experimentan cuando las condiciones atmosféricas cambian. 

Un ejemplo de ello se experimentó en Texas en el invierno pasado, cuando las bajas temperaturas registradas dejaron a millones de tejanos sin electricidad, porque los generadores de energía eólica se detuvieron y la red de suministro colapsó.

“Los molinos de viento se congelaron y la red eléctrica falló. Millones de tejanos se despertaron el lunes por la mañana teniendo que hervir el agua porque sin electricidad no se podía purificar”, comentó el reconocido presentador Tucker Carlson según Townhall del 16 de febrero.

Por otro lado, el auge del carbón es propiciado porque los precios mundiales de la energía han subido vertiginosamente. 

En Europa el gas es fundamental para la calefacción y la fabricación industrial, y su precio se ha disparado lo mismo que el de la electricidad, el carbón y el petróleo. 

Para el 5 de octubre “el contrato de gas holandés TTF de referencia para el primer mes superó los 100 euros (unos 116 dólares), sobrepasando los 107 euros por megavatio hora cerca del mediodía, lo que supone un salto de más del 14% en el día y su precio más alto” informó Fortune. 

Estas no son buenas noticias ante la proximidad del invierno, además de que las reservas del gas se encuentran en el nivel más bajo de la última década. 

La situación energética en China es igualmente grave, varias fábricas han cerrado, lo que ha repercutido significativamente en la economía china.

En consecuencia, los analistas de Nomura Holdings predicen que la economía china se contraerá este trimestre debido a la escasez de energía. Las previsiones de crecimiento para el tercer y cuarto trimestre del año se han rebajado al 4,7% y al 3%, frente a las estimaciones anteriores del 5,1% y el 4%, respectivamente.

La previsión de crecimiento para todo el año también se ha recortado del 8,2% al 7,7%. Goldman Sachs ha revisado a la baja su previsión de crecimiento para el tercer trimestre en China, que ha pasado a ser plana frente al 1,3% del trimestre anterior.

José Hermosa – BLes.com

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