Redacción BLesCuatro grandes cadenas estadounidenses de farmacias enfrentan un juicio por supuestamente contribuir con la gran epidemia de adicciones a los analgésicos opioides, que causó casi medio millón de muertes en dos décadas en el país.

Justamente enfrentarán hoy su primer juicio, citadas por más de 3.300 demandas, presentadas principalmente por gobiernos estatales y locales que argumentan que esas distribuidoras inundaron sus comunidades con cantidades excesivas de pastillas opiáceas entre 1999 y 2019, informó Reuters el 4 de octubre. 

Las implicadas son las farmacias Walgreens Boots Alliance Inc, CVS Health Corp, Walmart Inc y Giant Eagle Inc, acusadas por los condados de Lake y Trumbull, en Ohio, que deberán responder ante un jurado federal en Cleveland. 

Estos condados calculan que fueron inundados con 140 millones de píldoras entre 2006 y 2012, equivalentes a 400 y 236 pastillas por persona respectivamente. 

Por otro lado, también influyeron en la crisis de los opioides los médicos que recetaron grandes cantidades de píldoras sin justificación médica, ganando millones de dólares.

En principio, el juez de distrito, Dan Polster, instó a las partes a llegar a un acuerdo, pero ahora si el jurado determina que las distribuidoras son culpables, Polster fijará el valor de las indemnizaciones a pagar. Un analista calcula que podrían ser unos 15.000 millones de dólares.

“Incluso si hay una sentencia, la conducta que sirve de base a la responsabilidad podría considerarse negligente, de modo que el seguro tendría que indemnizarlas”, comenta Holly Froum, analista de litigios de Bloomberg IntelligenceBloomberg. 

Las farmacias demandas sostiene que no han faltado a la ley, no obstante, en julio las grandes distribuidoras que las abastecen: McKesson Corp, Cardinal Health Inc y AmerisourceBergen Corp- y el fabricante Johnson & Johnson ofrecieron pagar hasta 26.000 millones de dólares por un acuerdo amistoso con sus demandantes. 

Como antecedente se encuentra un acuerdo entre el fabricante del analgésico opioide OxyContin, de Purdue Pharma LP, y sus ricos propietarios, la familia Sackler, por más de 10.000 millones de dólares con las personas afectadas por los trágicos efectos del peligroso medicamento. 

Por su parte, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades​ (CDC, por la sigla en inglés) consideran que la mayoría de los adictos a la heroína se iniciaron con este tipo de analgésicos recetados antes de pasarse a la heroína, que es más fuerte y más barata. 

“La gente tiene que darse cuenta de que la adicción a las drogas es una enfermedad familiar, y que todos los miembros de la familia se ven afectados por ella”, dijo Sharon Grover, quien perdió  a su hija, Rachael Realini, adicta a los analgésicos con receta y luego a la heroína.

Realini, enfermera titulada y madre de dos niños pequeños, había pedido ayuda a su madre según su relato: “Nos abrazamos y le dije que lo superaríamos”.

No obstante, no fue posible y fue encontrada muerta en su casa en abril de 2017 por una sobredosis de fentanilo, según mostró la autopsia. No se encontraron otras drogas en su sistema. 

La heroína y el fentanilo sintético han sustituido en gran medida a los analgésicos de venta con receta, que han sido más difíciles de obtener, ya que la industria se ha visto obligada a reducir su dispensación.

José Hermosa – BLes.com

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