Redacción BLes- En una conferencia realizada en la Universidad de Georgetown en septiembre de 2016 para los estudiantes de abogacía, la difunta Jueza Ruth Ginsburg respondiendo una pregunta del público aclaró que el poder del presidente para elegir una vacante en la Corte Suprema, es durante los 4 años de su mandato y que no termina antes de ese periodo, reportó Breitbart.

En el video disponible en C-SPAN una estudiante preguntó a la jueza: “Me preguntaba si para usted existe algún argumento constitucional válido que prevenga que el presidente Obama elija el reemplazo del Juez Scalia en la Corte Suprema”.

A lo cual Ginsburg respondió: “Como saben, el presidente tiene la autoridad de nombrar a los designados para la Corte Suprema, pero tiene que hacerlo con el consejo y consentimiento del Senado.” 

La jueza agregó: “El presidente es elegido por cuatro años, no por tres años. Así que el poder que tiene en el año tres continúa en el año cuatro, y tal vez algunos miembros del Senado se despierten y aprecien que así es como debe ser”.

El contexto en ese entonces era que los republicanos tenían como ahora mayoría en el Senado y Obama todavía más de 3 meses de mandato. El senado bloqueó la votación del nominado por Obama, el Dr. Garland, quien reemplazaría al juez Scalia que murió en febrero de 2016 y recién cuando asumió el presidente Trump en 2017, la vacante fue ocupada por el juez Neil M. Gorsuch. 

La muerte de la jueza Ginsburg creó un impase entre los demócratas y los republicanos porque con la posibilidad de que Trump asigne un juez conservador en la Corte Suprema la misma pasaría a tener una mayoría de 6 a 3 jueces conservadores contra jueces liberales. 

El peso de las decisiones de la Corte Suprema no es pequeño, pueden realmente moldear el futuro de los Estados Unidos en asuntos importantes como el aborto, el manejo de la salud pública, la inmigración, entre otros y esto ha enloquecido a los demócratas y sus socios, los medios principales.

Debido a estos antecedentes y la situación desfavorable para demócratas en el contexto actual, líderes como Nancy Pelosi y Chuck Schumer han hecho declaraciones de que usarían todo lo que sea necesario para evitar que Trump designe un nuevo juez en la corte suprema. Pelosi incluso dijo que podría iniciar otro juicio político contra Trump cualquier día de estos. 

Los comentarios de la difunta Ginsburg en 2016, contrastan con el supuesto “deseo final” que publicaron los medios de izquierda donde ella expresa que no desea ser reemplazada hasta que el nuevo presidente asuma el poder después de las elecciones del próximo 3 de noviembre.

Sin embargo, los republicanos ya han declarado su intención de elegir los consejos que Ginsburg dio 2016: “No hay nada en la Constitución que diga que el presidente deja de ser presidente en su último año”, y votarán el nominado por el presidente Trump para que los Estados Unidos tenga una corte suprema con mayoría conservadora.

Álvaro Colombres Garmendia-BLes.com