Redacción BLes- Los legisladores demócratas del Senado buscan presionar la nominación del presidente Trump a la Corte Suprema de Justicia tras el fallecimiento de la juez Ruth Bader Ginsburg usando ‘todas las herramientas a su disposición’, para impedirla, según dijo el senador demócrata de Connecticut, Chris Murphy a Just the News.

“Sé que hay muchos expertos políticos interesados en hablar de lo que harían los demócratas si ganáramos la mayoría del Senado y de la Cámara de Representantes y la Casa Blanca el año que viene, pero esta es una crisis existencial en este momento”. 

“Nuestro enfoque en este momento debe ser detener esta justicia”, expresó Murphy tras haber hablado en una conferencia telefónica sobre el caso de la Corte Suprema de California contra Texas en relación con la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio.

Pese a la discusiones que se han entablado entre los legisladores republicanos y demócratas sobre la nominación a la vacante de la corte, la misma Ginsburg reconoció que era un deber constitucional del presidente actuar en beneficio de dicho proceso.

La juez ofreció un discurso en el Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown para cuando se produjo el nombramiento del juez del Tribunal de Circuito Merrick Garland en reemplazo del jurista conservador Anton Scalia durante la administración de Barack Obama.

“Como saben, el presidente tiene la autoridad para nombrar a las personas designadas para la Corte Suprema, pero tiene que hacerlo con el consejo y consentimiento del Senado”, según informó Breitbart News.

“El presidente es elegido por cuatro años, no por tres años”, agregó la juez. “Entonces, el poder que tiene en el tercer año continúa en el cuarto año, y tal vez algunos miembros del Senado se despierten y aprecien que así debería ser”.

Previo a su deceso, la jueza que fue nominada al cargo en 1993 por el entonces presidente demócrata Bill Clinton, dictó una declaración a su familia en la cual dejó expreso su deseo de que su puesto se mantuviera vacante hasta que no se conociera la nueva administración después de las elecciones presidenciales.

“Mi deseo más ferviente es que no seré reemplazada hasta que se instale un nuevo presidente”, dijo la jurista a su nieta semanas antes de morir.

Como señala Breitbart News, los demócratas están buscando maneras de impedir la nominación en el Congreso hasta enero con la esperanza de que el hoy candidato de su partido, el exvicepresidente Joe Biden gane las elecciones y pueda proponer su propio candidato.

De acuerdo con Murphy, los demócratas en el Senado no desestiman la idea de instaurar una acusación en contra del presidente para evitar una nominación en el tribunal supremo.

“No sé si alguien está hablando de intentar acusar al presidente desde ahora hasta las elecciones. Usaremos todas las herramientas a nuestra disposición en el Senado para tratar de frenar esta nominación y tratar de asegurarnos de que esta persona, quienquiera que sea, está debidamente examinada”, afirmó Murphy.

El pasado domingo, Nancy Pelosi, presidente de la Cámara de Representantes, no descartó la idea de llevar a cabo un juicio político en contra del presidente Donald Trump o el fiscal general William Barr en caso de que el Senado, de mayoría republicana, apruebe la nominación en la Corte Suprema.

“Tenemos nuestras opciones”, dijo Pelosi.

El pasado martes la secretaria de prensa de la Casa Blanca Kayleigh McEnany, criticó a los demócratas por querer retrasar la nominación a la Corte Suprema de Justicia hasta después de la toma de posesión, calificando sus motivaciones como un “flagrante desprecio por la Constitución de Estados Unidos”.

“Nancy Pelosi, Chuck Schumer, Alexandria Ocasio-Cortez han mostrado un desprecio flagrante por la Constitución de Estados Unidos (…) Aparentemente, ahora es un delito grave y un delito menor que un presidente de los Estados Unidos legítimamente electo ejerza su deber constitucional”, señaló McEnany, según informó Fox News.

César Múnera-BLes.com