Redacción BLes- El líder demócrata de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, propuso el lunes cerrar el Senado hasta después de las elecciones presidenciales, su objetivo es claro, impedir a toda costa el nombramiento de la jueza Amy Coney Barrett a la Corte Suprema de Justicia. La moción fue rechazada por los republicanos impidiendo el cierre.

Schumer, había prometió usar “todas las herramientas” para retrasar la nominación de Amy Coney Barrett a la Corte Suprema y está cumpliendo. Según reportó Fox News la semana pasada, comenzó su estrategia asegurando que ante la presencia del virus del PCCh, no es buen momento para confirmar la nominación, debido a los riesgos de reunirse en sesión.

Ayer, el líder demócrata, oficializó su estrategia solicitando en el Senado la cancelación de actividades, hasta por lo menos después de las elecciones. 

“Estoy forzando un voto para aplazar el Senado hasta después de las elecciones de noviembre”, escribió Schumer en su cuenta de Twitter.

Schumer inicialmente creó una moción para levantar la sesión del Senado hasta después de las elecciones presidenciales. Automáticamente le informaron que su moción estaba fuera de orden, él luego apeló esa decisión y finalmente fue rechazada por los republicanos. 

Los republicanos esperan más obstáculos promovidos por artilugios legales creados por Schumer a medida que el Senado se acerca a la confirmación de Barrett, lo que probablemente sucederá entre principios y mediados de la próxima semana. 

Según las fuentes, el Comité Judicial del Senado está listo para votar e informar la nominación oficial de Barrett al Senado el día  jueves, si no existen demoras por trabas impuestas por los demócratas. 

Schumer ya anunció que los demócratas no proporcionarán quórum para la votación del jueves, lo que provocaría una demora en el proceso por lo menos hasta la próxima semana.

El presidente del Comité Judicial del Senado, Lindsey Graham, se animó a asegurar que Barrett sería finalmente confirmada a más tardar el martes 27 de octubre de la semana próxima, apenas 5 días antes de las elecciones presidenciales. Según las afirmaciones de Graham, sólo una catástrofe impediría la confirmación.

Incluso antes de la muerte de la jueza Ginsburg los demócratas comenzaron sus esfuerzos en poner trabas contra una posible nominación de Barrett. Según reporta The Hill, el primer argumento refería a que faltando pocos días para las elecciones el presidente, no se debería nombrar a un juez de la Corte.

Como los demócratas saben que no tienen los votos suficientes en el Senado como para bloquear de manera procesal una nominación presidencial, están intentando otras alternativas para dilatar la designación. 

La jueza nominada por el presidente Trump, realmente asusta a la izquierda por eso genera tanto rechazo entre partidarios y políticos demócratas y fue tan criticada por la candidata a vice presidenta demócrata Kamala Harris durante el debate.

Barret es reconocida por ser impecable en la lectura de la constitución durante toda su historia profesional, haciendo un análisis literal de las leyes, reproduciendo el modelo de su difunto y antiguo jefe, el juez Antonin Scalia.

La jueza Barrett es considerada en el ambiente de la justicia como una persona de mente legal brillante, que posee un enfoque justo e imparcial, un temperamento de suma rectitud y un respeto profundo por el estado de derecho y la Constitución de los Estados Unidos.

Andrés Vacca-BLes.com