Redacción BLes – Un jurado federal en Cincinnati, Ohio condenó el viernes a Yanjun Xu, un espía del Ministerio de Seguridad del Estado de China, por cometer espionaje económico e intentar robar secretos comerciales de la aviación de EE. UU. atrayendo a expertos de la industria a China, acorde a lo que reportó el Ministerio de Justicia estadounidense. 

Entre las empresas a las que Xu le intentó robar su tecnología en nombre del régimen chino, estaba General Electric (GE), con un particular interés en el ventilador de motor de avión de material compuesto, del cual posee patente y ninguna otra fábrica la tiene. 

El oficial de inteligencia chino de 41 años, era subdirector de división de la Sexta Oficina del Ministerio de Seguridad del Estado de la provincia de Jiangsu, y según los informes es el primero en ser extraditado a Estados Unidos para ser juzgado.

El histórico juicio que se llevó a cabo en un Tribunal de Cincinnati, duró tres semanas. El Departamento de Justicia de EE. UU., informó que el espía chino fue declarado culpable de todos los cargos, que incluían: el de intento de espionaje económico, el de robo de secretos comerciales y el de conspiración.

Alan E. Kohler Jr., director asistente de la División de Contrainteligencia del FBI subrayó que la actividad de espionaje económico de Xu fue “patrocinado por el Estado por parte de la República Popular China, diseñado para robar tecnología estadounidense y dejar a los estadounidenses sin trabajo”. 

Además indicó: “Para aquellos que dudan de los verdaderos objetivos de la República Popular China, esto debería ser una llamada de atención; están robando tecnología estadounidense para beneficiar su economía y su ejército”.

Acorde a lo que indican los documentos judiciales, el espía chino venía utilizando desde 2013, varios “alias” para perpetrar el robo de tecnología comercial de las empresas de aviación de EE. UU. 

Además según las acusaciones de los fiscales, Xu intentaba reclutar empleados expertos de dichas compañías estadounidenses, los invitaba a viajar a China engañados bajo la pantalla de que iban a realizar conferencias en universidades, les pagaba los gastos de traslados y así entablaba una relación que le permitía sacar información de los secretos comerciales de las empresas para las que trabajaban. 

Uno de estos casos involucró a David Zheng, un ingeniero de GE Aviation, a través del cuál se llegó a detener a Xu. En 2017 Zheng fue invitado por el espía para viajar a China con el método descrito anteriormente.  

Acorde a lo que reveló el Departamento de Justicia, en los siguientes meses Xu le dijo al ingeniero que le proporcionara información sobre sistemas de diseño y de procesos tecnológicos de la compañía.

Con la cooperación de David Zheng, se rastreó y atrapó a Xu finalmente en Bélgica en 2018. A cambio el FBI acordó no procesar al ingeniero, quien fue despedido de GE por aceptar viajar a China. 

El ex fiscal federal Ben Glassman, quien había tomado el caso en el momento que el oficial de inteligencia chino fue extraditado a Cincinnati en 2018, expresó, según cita el Springfield News Sun:

“Esta es sin duda una de las victorias más importantes de las fuerzas del orden de los Estados Unidos contra la ambición desnuda de China de adquirir propiedad intelectual por cualquier medio, legal o de otro tipo”.

Xu podría enfrentarse a 25 años de prisión más una multa millonaria acorde al informe del  Ministerio de Justicia estadounidense.

Vanesa Catanzaro – BLes

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