Redacción BLes– El pasado martes la Cámara de Representantes de los Estados Unidos votó de manera casi unánime la aprobación de una ley que tendría como fin restringir las importaciones de productos fabricados con trabajo forzoso desde China en medio de las preocupaciones por los informes de maltrato que sufren los uigures musulmanes en la región de Xinjiang.

De acuerdo con Reuters, la Cámara, presidida por los demócratas aprobó la medida en una votación de 406 a 3. La Ley de Prevención del Trabajo Forzoso Uigur obligaría a las empresas estadounidenses evitar contratar con la región de Xinjiang en la cual se produce el 80% de algodón de China.

La ley que fue introducida el pasado 11 de marzo en la cámara “impone varias restricciones relacionadas con la región autónoma uigur de Xinjiang de China, incluida la prohibición de ciertas importaciones de Xinjiang y la imposición de sanciones a los responsables de violaciones de derechos humanos allí”.

Además, como señala el portal informativo jurist.org, la ley exige que “los emisores de valores que deben presentar informes anuales o trimestrales a la Comisión de Bolsa de Valores deben revelar en dichos informes cierta información relacionada con Xinjiang”.

Según afirman los miembros del Congreso, la medida es necesaria para presionar a China para que detenga una campaña que ha conducido a la detención de más de un millón de uigures y otros grupos étnicos musulmanes que viven bajo condiciones brutales, de acuerdo con ABC News.

Tanto los Estados Unidos como otros países han venido aumentando la presión sobre el régimen chino como consecuencia del trato que reciben los musulmanes uigures.

El régimen chino ha asignado en los últimos años unos 80.000 uigures y miembros de otros grupos minoritarios musulmanes a fábricas de todo el país en los cuales se encuentran trabajando “en condiciones que sugieren fuertemente el trabajo forzoso”, indicó la revista Forbes.

La revista anteriormente citada agrega que los uigures han sido enviados lejos de sus hogares y son sometidos a formación ideológica, confinados a estricta vigilancia y además se les prohíbe sus prácticas religiosas.

En un informe de la organización no partidista, el Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI por sus siglas en inglés), se explica que China ha sido acusada de obligar a la minoría étnica musulmana a trabajar en fábricas que producen bienes para empresas globales reconocidas como Apple, Nike, BMW, Samsung, Sony y Volkswagen.

Respecto al proyecto ley que recibió el visto bueno por la Cámara de Representantes y ahora espera la aprobación del Senado, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, lo acusaron de frenar el progreso y el desarrollo de la región.

“El llamado problema del trabajo forzoso es totalmente una mentira fabricada por algunas organizaciones y personal en Estados Unidos y Occidente”, dijo el portavoz del ministerio, Wang Wenbin.

La semana pasada la administración Trump estaba sopesando implementar la prohibición de alguno o todos los productos hechos con algodón de Xinjiang argumentando las violaciones de derechos humanos documentadas en la región.

Como ha indicado Reuters, por ahora el alcance de la medida no estaría claro y sería emitida desde la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. Desde el mes de marzo los congresistas vienen proponiendo una medida que evite que los bienes fabricados con trabajo forzoso en la región de Xinjiang lleguen a Estados Unidos.

César Múnera-BLes.com