Redacción Bles– La reciente contratación de cientos de abogados y de dos ex fiscales generales por parte de la campaña del candidato demócrata presidencial, Joe Biden, llama la atención y muestra que se preparan para una dura batalla por los resultados de las elecciones. 

Donald Verrilli Jr. y Walter Dellinger son los dos ex fiscales generales, que supervisarán la unidad de “litigio especial” de la campaña, que se dedicará a los asuntos relacionados con la votación de todo el país, según New York Post.

Los demócratas también contrataron a cientos de abogados,muchos de ellos vinculados al bufete de abogados demócrata Perkins Coie, para que estén al frente de las operaciones derivadas de la gran afluencia de votos, en particular de votos por correo que son los más controvertidos. 

La pretensión de los demócratas es la de obtener la dirección del país desde la Casa Blanca el 3 de noviembre, y de no ser así legalmente tampoco aceptarían la reelección del presidente estadounidense Donald Trump. 

En este sentido la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, demócrata, recomendó a Biden no ceder si las votaciones fueran muy similares en cuanto al número de votos. 

“Joe Biden no debería ceder bajo ninguna circunstancia porque creo que esto se va a alargar”, señaló Clinton, de acuerdo con Político. 

Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump y su campaña consideran los muchos riesgos que implica el voto por correo, y esta forma de votación sería una amenaza para la integridad de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.  

“Las elecciones del 2020 estarán totalmente amañadas si se permite la votación por correo, y todo el mundo lo sabe. Se tarda mucho tiempo en hablar de la influencia extranjera, pero la misma gente ni siquiera discute la corrupción de las elecciones por correo”, escribió Trump en un tuit, agregando algo más. 

“Miren a Patterson, N.J. ¡El 20% de los votos fueron corruptos!”, tuiteó Trump el 26 de Julio, entre otras decenas de advertencias sobre el mismo riesgo. 

Al mencionar el caso de Patterson de Nueva Jersey, Trump aludía a que el juez del tribunal superior, Ernest M. Caposela ordenó que se celebrara una nueva votación en noviembre para resolver la carrera por el puesto en el Consejo de la Ciudad.

Para Caposela  las elecciones realizadas en mayo habían sido irreversiblemente contaminadas y que “no fue la expresión justa, libre y completa de la intención de los votantes”, según The Wall Street Journal. 

Es de recordar que la votación por correo no está reglamentada a nivel nacional en Estados Unidos, cada estado tiene autonomía para establecer las normas y estas son confusas en muchos de ellos, lo que propiciaría las irregularidades.

Así, es de suponer que se presente un escenario en el que la intervención de los abogados y las instancias legales  jueguen un rol preponderante luego del 3 de noviembre, al parecer aún si los resultados fueran contundentes.

José Hermosa-BLes.com