Redacción BLes– El Servicio de Inmigración y Aduanas de EE. UU. (ICE, por la sigla en inglés) detuvo a más de 2.000  inmigrantes ilegales, en busca de aquellos con antecedentes penales violentos.

Además de residir ilegalmente en el país, lo que en sí mismo es un delito, el 85% de los detenidos, 1700, ya habían sido condenados penalmente o tenían pendiente con la justicia otros cargos, de acuerdo con la página de ICE del 1° de septiembre. 

“Los extranjeros objeto de esta operación se aprovecharon de hombres, mujeres y niños en nuestras comunidades, cometiendo graves delitos y, a veces, hiriendo repetidamente a sus víctimas”, declaró el suplente del director de la entidad, Tony H. Pham. 

Durante 2019, el ICE arrestó a 216.600 inmigrantes ilegales con deudas pendientes con la justicia, que incluían homicidio, secuestro, delitos sexuales, delitos relacionados con drogas, o con armas o por conducir bajo los efectos del alcohol.

Los inmigrantes ilegales implican un alto riesgo para la seguridad de los ciudadanos, dado que la mayoría ya han sido condenados por delitos cometidos dentro del país, y de acuerdo con las estadísticas de ICE el 46% suelen reincidir. 

“Al centrar nuestros esfuerzos en los autores de delitos contra las personas, podemos eliminar estas amenazas de nuestras comunidades y evitar que se produzcan futuras victimizaciones”, aseguró Pham según Washington Examiner. 

Una de las dificultades que encuentra el ICE para cumplir con sus funciones de protección a los ciudadanos, es la falta de colaboración de las autoridades carcelarias de algunas ciudades.

Por ejemplo, las autoridades de los Ángeles, California, se niegan a entregar a 25.000 inmigrantes ilegales detenidos en sus cárceles, a pesar de que están obligados a ello.

Al menos 48 horas antes de ser liberados por el cumplimiento de sus condenas las autoridades deben avisar al ICE, para que este se haga cargo de su custodia.

Por otro lado, una amenaza adicional es la de alterar los proceso electorales en el país. 

En este sentido, el presidente estadounidense Donald Trump, emitió una orden a la Oficina del Censo de EE.UU. para que los inmigrantes ilegales no sean considerados como parte de la población que se contabiliza para la asignación de los escaños en la Cámara de Representantes.

“He dado instrucciones a los departamentos y agencias ejecutivas para que compartan la información con el Departamento de Comercio, en la medida de lo posible y de acuerdo con la ley, para permitir al Secretario obtener datos precisos sobre el número de ciudadanos, no ciudadanos y extranjeros ilegales en el país”, explicó el memorando del presidente Trump, publicado por la Casa Blanca el 21 de julio.

José Hermosa-BLes.com