Esta semana en una operación de tres días, oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) arrestaron a 33 fugitivos que cometieron crímenes contra los derechos humanos, entre ellos cuatro ciudadanos chinos que ayudaron o realizaron abortos forzados y esterilizaciones en China.

ICE describió en su anuncio público que la Operación Ningún Refugio Seguro IV (Operation No Safe Haven IV) comenzó el 16 de abril, resultando en el arresto de 33 fugitivos extranjeros, entre ellos ocho criminales condenados en los Estados Unidos por agresión, delitos con armas, conducir en estado de embriaguez, resistirse al arresto, entre otros. Todos ellos tienen órdenes de expulsión pendientes y están sujetos a repatriación a sus países de origen.

La operación a nivel nacional se llevó a cabo a través de las oficinas locales del ICE en Atlanta, Baltimore, Boston, Chicago, Denver, Detroit, Houston, Los Ángeles, Miami, Nueva Orleáns, Ciudad de Nueva York, Filadelfia, Phoenix, Seattle, San Francisco y St.

Algunos de los cuatro fugitivos chinos eran personal hospitalario, según el anuncio del ICE.

Gao Huaping, de 44 años, de Chengdu, cuyo hijo murió de una enfermedad el año pasado, expresa su frustración con el régimen comunista chino, que aplicó brutalmente la política de un solo hijo, en Beijing, China, el 20 de mayo de 2017 (William Wan/The Washington Post via Getty Images).

Como medida de control de la población, China aplicó estrictamente una política de un solo hijo durante decenios, a partir de la década de los años 70. Las mujeres embarazadas que carecían de permisos de nacimiento para tener más hijos eran perseguidas por las autoridades chinas y sus fetos eran abortados a la fuerza. El régimen comunista chino afirma que la política evitó 400 millones de nacimientos entre 1979 y 2011.

La política dio lugar a un grave desequilibrio de género en China, con 115,4 niños por cada 100 niñas.

En 2015, el régimen chino anunció que pondría fin a la política de un solo hijo y permitiría a las parejas solicitar a las autoridades gubernamentales que tuvieran dos hijos.

“Esta operación continúa el trabajo del ICE para asegurar que los Estados Unidos no sirva como un refugio seguro para aquellos que cometen violaciones a los derechos humanos en sus países de origen”, declaró Thomas D. Homan, Director Adjunto del ICE. “Continuaremos persiguiendo a estas personas como prioridades para la aplicación de la ley, utilizando las autoridades únicas de nuestra agencia para investigar la actividad criminal y hacer cumplir las leyes de inmigración”.

Desde 2003, el ICE detuvo a más de 395 violadores de los derechos humanos en virtud de leyes penales o de inmigración, y repatrió a sus países de origen a 835 personas conocidos o presuntos violadores de los derechos humanos. ICE también asistió a la remoción de 112 fugitivos adicionales de los Estados Unidos.

A través de  La Gran Época.

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