Los allanamientos fueron ejecutados este último viernes como parte de un esfuerzo de la administración Biden para castigar a los que formaron parte de la campaña de Trump y denunciaron el fraude electoral.

Un total de 35 personas pertenecientes al círculo íntimo del expresidente Donald Trump fueron allanadas o citadas a declarar este último viernes en una maniobra coordinada entre el gobierno de Joe Biden y el FBI para intensificar la persecución política contra las voces opositoras.

La primicia fue revelada por el ex consejero de la Casa Blanca y estratega de Trump, Steve Bannon, quien fue puesto en libertad bajo fianza en las últimas horas luego de que fiscales demócratas lo arrestaran en una causa armada en el estado de Nueva York donde se lo acusa de formar parte de un supuesto esquema de lavado de dinero.

En entrevista con el periodista Charlie Kirk, Bannon informó que un total de 35 personas que forman parte del círculo íntimo del expresidente fueron hostigadas por agentes federales en el último viernes, con algunas de las casas de estos siendo allanadas y sus bienes personales secuestrados.

La información brindada por el estratega fue confirmada por la letrada Harmeet Dhillon, representante legal de varios de los damnificados. “Hace unos días, un periodista llamó a varias personas y les dijo que el FBI iba a entregar 50 órdenes de allanamiento a partidarios de Trump. En las últimas 24 horas, tres de nuestros clientes recibieron órdenes de allanamiento o citaciones a declarar”, le contó la abogada a Tucker Carlson.

Según pudo precisar Dhillon tras acceder al expediente, los allanamientos pertenecen a un nuevo frente legal que los demócratas están intentando abrir relacionado con los esfuerzos del equipo de Trump para combatir el fraude electoral ocurrido en las últimas elecciones presidenciales.

“Están pidiendo todas las comunicaciones realizadas un mes antes y un mes después de las elecciones presidenciales hechas por decenas de personas que participaron de la recaudación de fondos que se hizo para denunciar las irregularidades electorales y también de un mitin ocurrido antes del 6 de enero en el Capitolio”, precisó Dhillon.

Las citaciones y los allanamientos fueron emitidos a una amplia gama de personas que trabajaron en la Casa Blanca o en la campaña de Trump y, tal como ocurrió en la redada en Mar-a-Lago, fueron solicitadas ante un juez por el gobierno de Biden a través del fiscal general Merrick Garland.

Entre estos funcionarios se encuentra el ex jefe de personal de Ivanka Trump, uno de los gerentes de la campaña presidencial de 2020 y los asesores cercanos a Trump Stephen Miller y Brian Jack, que podrían ser imputados por el gobierno de Biden en las próximas semanas si la investigación sigue su curso.

De acuerdo al pasquín demócrata The New York Times, la investigación está siendo liderada por el fiscal federal Thomas Windom, que ya participó del incautamiento del celular del abogado personal de Trump el pasado mes de junio, y está siendo supervisada por el Departamento de Justicia de Garland.

Como venimos cubriendo en La Derecha Diario en las últimas semanas, el lawfare demócrata no parece cesar. Cuando se está por cumplir un mes del allanamiento a la residencia de Trump y en la misma semana en que Steve Bannon fue imputado y arrestado por fiscales demócratas neoyorquinos, es ahora el FBI quien decide volver a la carga y allanar los hogares de los aliados del exmandatario, como si en Washington estuviera una dictadura castrochavista.

Fuente: La Derecha Diario

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.