Redacción BLesFuncionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos anunciaron la prohibición de importar determinados productos de mar de una empresa del régimen comunista chino dedicada a la pesca, conocida bajo el nombre de Dalian Ocean Co., luego de confirmar que sus trabajadores son sometidos a trabajo esclavo. 

El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP por sus siglas en inglés) de EE. UU. impuso el viernes una nueva prohibición a la importación de productos de mar tales como atún, pez espada y otros mariscos, de una flota pesquera china que, según la agencia, utiliza trabajo forzoso en sus 32 embarcaciones, las cuales son operadas principalmente por trabajadores indonesios, según reportó el Washington Examiner.

“Hoy, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU., emitió Órdenes de Liberación de Retención (WRO)  para productos del mar importados de Dalian Ocean Fishing Company, una empresa de la República Popular China (PRC) para la cual existe evidencia creíble del uso de trabajo forzoso para cosechar sus productos del mar, principalmente atún. Como resultado, Estados Unidos prohíbe la importación de productos del mar de esta empresa”, decía el comunicado oficial publicado el viernes.

Los funcionarios del CBP dijeron que la investigación de la agencia reveló que muchos trabajadores indonesios contratados en barcos de Dalian Ocean Fishing encontraron condiciones muy diferentes de lo que esperaban y fueron sometidos a violencia física, deudas y condiciones de vida y de trabajo abusivas.

A principios de esta semana, la Representante Comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, llamó la atención sobre el tema del trabajo forzoso en los barcos pesqueros, al presentar una nueva propuesta a la Organización Mundial del Comercio para frenar los subsidios a la pesca ilegal y exigir que los países miembros reconozcan y traten el problema.

La ley estadounidense prohíbe la importación de productos elaborados con trabajo forzoso. La acción de hoy colabora en la tarea de evitar que los abusadores de los derechos humanos se beneficien de este tipo de trabajo. También es otro ejemplo de la adopción de medidas por parte de Estados Unidos para abordar las prácticas pesqueras nocivas.

Durante el 2020 bajo la administración Trump, Estados Unidos revocó más de una docena de visas para personas cómplices de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada con vínculos con la trata de personas.

Además, durante ese mismo período, el CBP anunció 13 prohibiciones a las importaciones de empresas o gobiernos específicos que sus investigadores encontraron que esclavizaban a los trabajadores, maltrataban físicamente a las personas, las colocaban en situaciones peligrosas y compensaban de forma insuficiente. 

A medida que esas prohibiciones entraron en vigor, los oficiales de CBP en los puertos de entrada comenzaron a incautar productos , recolectando más de 50 millones de dólares en bienes durante el año 2020.

Le recomendamos: Dos PATRIOTAS UNIDOS bajo un OBJETIVO en COMÚN [PARTE 2]

Ad will display in 09 seconds

El CBP ha centrado gran parte de sus esfuerzos durante el año pasado en bloquear las importaciones realizadas a partir del comercio forzoso en empresas chinas con sede en la región de Xinjiang, donde se estima que más de 1 millón de musulmanes uigures han sido detenidos en campos de trabajo forzado, perseguidos por su creencia religiosa.

En este sentido, la autoridad CBP de los Estados Unidos anunció a mediados de enero, aún durante la gestión del presidente Trump, la prohibición absoluta de todos los productos hechos con algodón y tomates provenientes de la provincia de Xinjiang, China, debido justamente a que estos son el resultado del trabajo forzado de los uigures perseguidos por el régimen comunista chino.

En ese entonces, Ken Cuccinelli, secretario suplente del DHS dijo en un comunicado:

 “Continuaremos protegiendo al pueblo estadounidense e investigando las denuncias creíbles de trabajo forzado, evitaremos que los bienes fabricados mediante trabajos forzados entren en nuestro país, y exigimos a los chinos que cierren sus campos y detengan sus violaciones de los derechos humanos”.

El tema del trabajo forzoso es un punto de fricción cada vez mayor en las tensas relaciones entre Estados Unidos y el régimen chino, quien obviamente no reconoce su sistema de explotación, a pesar de ser cada vez más evidente por la enorme cantidad de denuncias consistentes provenientes de diversas partes del mundo. 

Andrés Vacca – BLes.com