Redacción BLes- Dos jueces conservadores de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Clarence Thomas y Samuel Alito publicaron este lunes una declaración conjunta señalando el peligroso efecto del fallo del caso Obergefell vs. Hodges de 2015 el cual legalizó el matrimonio homosexual en todo el país pero que a la vez marginaliza a aquellos con valores cristianos, reportó Fox News.

Este lunes, después de haber regresado de un receso para despedir a la difunta jueza Ginsburg, la Corte Suprema rechazó una apelación de Kim Davis, una ex empleada del condado de Kentucky que se negó a casar a dos personas del mismo sexo alegando motivos religiosos y que fue luego demandada. No obstante, los dos jueces conservadores aprovecharon la petición de Davis para emitir su opinión disidiendo con el fallo original que la obligaba a casar a esta pareja homosexual.

El Dr. Thomas dijo que la orden de que todos los estados deben reconocer el matrimonio homosexual “no está en ningún lado de la Constitución” y que “amenaza la libertad de muchos estadounidenses que creen que el matrimonio es una institución sagrada entre un hombre y una mujer”.

“Esta petición es un claro recordatorio de las consecuencias de Obergefell. Al elegir privilegiar un derecho constitucional nuevo sobre los intereses de la libertad religiosa explícitamente protegidos en la Primera Enmienda, y al hacerlo de manera antidemocrática, la corte ha creado un problema que sólo ella puede arreglar”, escribió Thomas. “Hasta entonces, Obergefell continuará teniendo consecuencias ruinosas para la libertad religiosa”.

El fallo de Obergefell vs. Hodges en 2015, tuvo una votación de 5-4 cuando la Corte tenía una mayoría de jueces liberales. A partir del fallo todos los estados están obligados a casar a personas del mismo sexo.

Kim Davis, explicó el jurista Thomas, se vio obligada a elegir entre sus creencias y su trabajo y “cuando eligió seguir su fe… fue demandada casi inmediatamente por violar los derechos constitucionales de las parejas del mismo sexo”.

El argumento del jurista conservador es que el fallo de Obergefell “permite a los tribunales y a los gobiernos calificar de intolerantes a las personas religiosas que creen que el matrimonio es entre un hombre y una mujer.” En otras palabras, sugiere que un empleado público con valores tradicionales cristianos es legalmente una persona que discrimina injustamente a los homosexuales, creando así un ambiente represivo hacia la fe de las personas. 

Este lunes por la tarde, el presidente del comité judicial del senado, Lindsey Graham, anunció que la semana que viene comenzará el proceso de confirmación de la jueza Amy Coney Barret, nominada por el presidente Trump para reemplazar a la difunta Ginsburg en la Corte Suprema.

Con la mayoría de 6-3 de jueces conservadores en la Corte Suprema se espera que algunos de estos fallos controvertidos como por ejemplo los que favorecen al matrimonio gay, o al aborto sean revisados y quizás revertidos, prevaleciendo los valores tradicionales en la justicia, los mismos que han guiado desde su creación a la gran nación de los EE. UU.

Álvaro Colombres Garmendia-BLes.com