Redacción BLesLos incidentes del fatídico 6 de enero en el Capitolio marcaron el inicio del final de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos y mirando hoy hacia atrás, muchas de las acusaciones que usaron los demócratas para perseguir al expresidente y sus seguidores, volteando cielo y tierra, fueron mentiras infundadas usadas para exagerar y hacer desaparecer a los republicanos y el movimiento MAGA.

Una de las acusaciones empujadas por los demócratas fue que algunos legisladores republicanos les dieron “tours” guiados a algunos de los manifestantes que irrumpieron en el edificio del Congreso antes del 6 de enero, y por supuesto sus aliados en las fake news se encargaron de repetir la idea tantas veces como fuera necesaria para “crear un caso” e instalar la idea en la opinión pública.

La acusación se volvió “seria” y la policía del Capitolio inició una investigación, revisando las cámaras, buscando evidencia de los supuestos tours dados por legisladores republicanos.

Hoy, más de dos meses después, la investigación no arrojó ninguna evidencia de semejantes acusaciones, es decir, fue una mentira más usada por los demócratas para perseguir a los republicanos. No obstante, la policía del Capitolio “continúa” buscando “evidencia”.

Según un reporte de Fox News, demócratas de la Cámara de Representantes solicitaron una investigación inmediata sobre el “comportamiento sospechoso” y el acceso que, según ellos, se dio a los visitantes en el Capitolio de Estados Unidos antes de los disturbios.

Treinta y cuatro legisladores, encabezados por la diputada demócrata Mikie Sherrill, que fue la primera en hacer públicas las afirmaciones sobre los tours de “reconocimiento”, instaron en una carta a la Policía del Capitolio y a los sargentos en funciones de la Cámara de Representantes y del Senado a investigar el asunto.

“Los visitantes con los que se encontraron algunos de los miembros del Congreso en esta carta parecían estar relacionados con la manifestación en la Casa Blanca del día siguiente”, escribieron los legisladores. “Los miembros del grupo que atacó el Capitolio parecían tener un conocimiento inusualmente detallado de la disposición del Complejo del Capitolio. La presencia de estos grupos dentro del Complejo del Capitolio era realmente sospechosa”.

La idea de la carta, en la que no pusieron nombres, era investigar específicamente a aquellos congresistas simpatizantes de Trump, que apoyaron su intento de demostrar el fraude durante las elecciones.

La presidente de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi también dijo que los legisladores republicanos enfrentarían cargos criminales si se llegara a probar que habían ayudado a los manifestantes a entrar al Congreso.

Le recomendamos:

El representante Steve Cohen, demócrata de Tennessee, durante una entrevista con la CNN acusó a la representante Lauren Boebert de haber sido una de las personas que dio tours de “reconocimiento” a un grupo de personas previo a los incidentes.

Pero resultó ser que la congresista había llevado a su familia al Congreso luego de su juramento en el Capitolio para que conocieran el lugar.

Mo Brooks, republicano Alabama, resaltó que durante la pandemia las visitas guiadas al Capitolio estaban restringidas por lo que resulta difícil creer en las acusaciones de los demócratas.

La fiscalía del distrito de Columbia está investigando a cientos de manifestantes del Capitolio. Las autoridades han acusado a más de 300 personas y se espera que al menos otras 100 se enfrenten a cargos.

La agresividad con la que el FBI ha actuado para buscar, arrestar e intimidar a personas que participaron de la manifestación es inusualmente partidaria, como si hubieran tocado algo personal de la agencia.

Sin embargo, durante 4 años, la “justicia” no produjo ni un solo arresto, procesamiento o avance significativo en la investigación de la falsa colusión rusa, con la que los demócratas intentaron remover al expresidente Trump de la Casa Blanca, usando cargos falsos y sin presentar evidencia.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com