Redacción BLes – Observadores electorales republicanos en Georgia confirmaron -bajo juramento- lo que varias demandas habían denunciado: que autoridades del centro de conteo de votos les dijeron que se fueran a casa en la noche de las elecciones presidenciales. Sin embargo, como se ha evidenciado, el escrutinio continuó durante la madrugada.

Mitchell Harrison y Michelle Branton detallaron que aproximadamente a las 10:30 pm del 3 de noviembre en una sala de recuento de boletas ausentes en State Farm Arena, Atlanta, una mujer les gritó a todos que dejaran de trabajar y regresaran la mañana siguiente a las 8:30 am

“Esta señora había aparecido durante la noche y Mitchell y yo creíamos que era la supervisora”, escribió Branton en una declaración jurada.

Según describieron, excepto un puñado de personas, casi todos los trabajadores se fueron y se detuvo todo el recuento de votos.

De acuerdo a su declaración jurada, Harrison intentó confirmar la orden con Regina Waller, directora de asuntos públicos del condado de Fulton para las elecciones. Sin embargo, la funcionaria se negó a responder las preguntas.

Unos minutos más tarde, Branton, Harrison y el resto del equipo abandonaron el lugar. Solo cuatro personas quedaron en la sala, incluida Waller.

Las autoridades comunicaron al público en general que el recuento se había detenido.

Sin embargo, más tarde, a los observadores republicanos les llegó la información que el conteo de votos se había reanudado en el State Farm Arena. Los observadores se apresuraron a regresar al lugar alrededor de la 1 am del 4 de noviembre y encontraron que, en efecto, ese era el caso.

¿Qué pasó mientras no estaban los observadores republicanos?

Imágenes de video tomadas por cámaras de seguridad del State Farm Arena, Atlanta, condado de Fulton, Georgia, muestran cómo aparecen maletas llenas de boletas electorales, luego de que el supervisor le dijera a los observadores republicanos que abandonaran el centro de conteo de votos. (Twitter / @mysunshinewrld1 – 3 dic.)

El pasado 3 de diciembre, se difundieron imágenes tomadas por cámaras de seguridad del State Farm Arena que muestran cómo aparecen maletas llenas de boletas electorales luego de que los observadores republicanos abandonaran el centro de conteo de votos.

Las polémicas imágenes, que dan fe de lo declarado en reiteradas ocasiones por decenas de testigos, fueron expuestas durante una audiencia organizada por el Comité de Supervisión del Senado de Georgia.

Ante semejantes revelaciones, el jefe del Partido Republicano de Georgia, David Shafer, aseguró que los trabajadores “continuaron contando las papeletas en secreto hasta la 1 am”.

“Las imágenes de video de Georgia muestran que se les dijo a los trabajadores electorales que dejaran de contar y se fueran, mientras que 4 personas se quedaron para continuar contando las boletas en privado”, describió por su parte la campaña de Trump al compartir el video en su cuenta oficial de Twitter.

En la noche de las elecciones, el presidente Trump tenía casi 40.000 votos sobre su rival demócrata Joe Biden en el estado de Georgia.

Sin embargo, luego de que repentinamente las autoridades anunciaran que detendrían el conteo de votos hasta el día siguiente y que se retiraran del establecimiento los observadores republicanos, unas horas después se comenzó nuevamente con el recuento y cuando hicieron el siguiente informe, los resultados se habían revertido, y el candidato demócrata Joe Biden superaba al presidente Trump. 

Cabe destacar que esta denuncia se suma a múltiples demandas por diversas irregularidades como que a los observadores republicanos no se les permitió ver el proceso de votación por correo en ausencia, numerosos votantes dobles, votantes de otros estados, casos de intimidación hacia observadores, cambios de votos y el sospechoso dato de que el 100% de votos anticipados militares de Fulton fueron para Biden.

Todas estas denuncias lo llevaron a afirmar al abogado del presidente Trump, Rudy Giuliani, que el recuento de votos en Georgia no es garantía de absolutamente nada, porque gran parte de los votos que se están contabilizando no son legítimos.

A través de Twitter, Shafer criticó al secretario de Estado, Brad Raffensperger, y su equipo, por no investigar como corresponde estas irregularidades.

“Están muy ocupados ‘investigando’ si los funcionarios electorales del condado de Fulton enviaron a nuestros observadores a casa la noche de las elecciones, como si esa pregunta estuviera realmente en disputa”, escribió Shafer el viernes.

En ese sentido, apuntó que Gabriel Sterling, un funcionario de la oficina de Raffensperger, “ha aceptado la explicación del condado de Fulton de que los observadores republicanos y los medios de comunicación son los culpables de creer en los funcionarios electorales que les dijeron que iban a cerrar, empacaron el equipo de votación y comenzaron a limpiar”.

Otras personas presentes en los conteos en Georgia también dijeron que inexplicablemente les comunicaron que se fueran a casa en el medio de los conteos de votos.

La directora de elecciones, Susan Voyles, quien estaba ayudando a auditar las boletas en los Centros de Congresos Mundiales de Georgia, dijo que le dijeron que se fuera a casa el 15 de noviembre después de contar solo 60 boletas, a pesar de que los trabajadores en las mesas cercanas tenían miles para procesar.

“Ofrecimos ayudar en algunos montones más grandes que aún eran evidentes, y los funcionarios presentes insistieron en que no necesitaban ayuda”, dijo Voyles en una declaración jurada.

Ese mismo día, los funcionarios del condado les dijeron a la mayoría de las personas encargadas de contar las boletas que se fueran a casa alrededor de las 9:10 a.m., dijo Maria Diedrich, una observadora de la campaña de Trump, en una declaración jurada.

Peor aún, otros observadores afirmaron haber presenciado directamente un fraude.

Carlos Silva, un abogado litigante de Florida, dijo en una declaración jurada que vio a dos contadores de votos en el condado de Dekalb sacar una pila de boletas que tenían dos características distintas.

“Uno, me di cuenta de que todos tenían un círculo negro perfecto y eran todos seleccionados por Biden. Pude observar el círculo perfecto durante unos minutos antes de que me hicieran alejarme de la mesa. En ningún momento hablé con los trabajadores electorales ni los obstruí de ninguna manera. Los escuché revisar la pila y gritar el nombre de Biden más de 500 veces seguidas”, relató.

También dijo que fue testigo de algo similar en el condado de Cobb.

Nicholas Zeher, otro observador, dijo que vio contadores de votos u otras personas que verificaban las firmas mientras se contaban las papeletas. También describió que vio las papeletas en una mesa de revisión con marcas solo para Biden y ningún otro candidato. Y vio un lote de papeletas donde el círculo de Biden parecía ser una marca negra perfecta.

Las declaraciones juradas se registraron en la demanda Pearson v. Kemp presentada en Georgia.

Miguel Díaz – BLes

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