Redacción BLes – Los funcionarios demócratas de Virginia, Estados Unidos, siguen insistiendo en implementar un cuestionado plan de prohibición de armas, a pesar de que docenas de gobiernos locales, autoridades y miembros de la sociedad civil ya han manifestado una fuerte oposición a la medida.

En declaraciones recientes citadas por el medio local Bristol Herald Courier, el Fiscal General de Virginia, Mark Herring, señaló que, una vez que la Asamblea General apruebe nuevas leyes de prohibición de armas -que podría ocurrir en enero de 2020-, las mismas “se aplicarán y se cumplirán”.

La advertencia de Herring surge luego de que al menos 86 de los 95 condados de Virginia, y numerosas ciudades, se han declarado ‘santuarios de la Segunda Enmienda’, prometiendo proteger los derechos de sus ciudadanos a portar armas.

La Segunda Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos establece que cada ciudadano está autorizado a poseer o portar un arma, y ​​el estado no debe intervenir en la compra y venta [de armas]. El texto está destinado a permitir que el personal de las fuerzas armadas y aquellos que han recibido la capacitación adecuada puedan ejercer su derecho individual de defensa.

Sin embargo, legisladores demócratas del estado de Virginia, con el apoyo del gobernador Ralph Northam, tienen la intención de presentar proyectos de ley que buscan prohibir el entrenamiento con armas de fuego y la portación legal de armas.

Los críticos de la propuesta dicen que tal tipo de normativa, en efecto, violaría la Constitución y evitaría que los ciudadanos autorizados obtengan la capacitación adecuada en el uso de armas.

Es por eso que, de manera similar a las ciudades santuarios de inmigración ilegal, autoridades policiales en los condados santuarios de la Segunda Enmienda, respaldados por nuevas normativas locales, han manifestado que se negarán a procesar a las personas por portar un arma para su defensa.

En este marco, legisladores demócratas de Virginia, como Gerry Connolly, han amenazado a los agentes de esos condados con un posible enjuiciamiento en caso de que se nieguen a cumplir sus medidas contra las armas.

Uno de los férreos defensores de la Segunda Enmienda es el Sheriff del condado de Culpeper, Scott Jenkins, quien ha dejado en claro que está dispuesto a “delegar a miles” para luchar en defensa de los derechos de las armas.

“Serán examinados adecuadamente a través de un proceso normal. Todo, desde las verificaciones de antecedentes normales que hacemos para otros alguaciles adjuntos, así como [evaluaciones] psicológicas”, detalló Jenkins a Fox News.

Luego del fuerte rechazo de la población local, el gobernador Northam y el nuevo líder de la mayoría del Senado Dick Saslaw han confirmado días atrás que abandonaron una controvertida propuesta para prohibir y confiscar armas de asalto.

Es por eso que Northam ahora planearía prohibir la venta de nuevas armas de asalto y permitir a los propietarios de armas de asalto existentes mantener sus armas de fuego.

La Liga de Defensa de los Ciudadanos de Virginia no duda de que la propuesta fue revertida debido al movimiento santuario de la Segunda Enmienda.

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