Redacción BLes- Los observadores electorales republicanos designados para acompañar las votaciones de Michigan aseguraron en declaraciones juramentadas haber sido víctimas de intimidaciones e insultos por parte de los trabajadores electorales así como de otras personas mientras se contabilizaban los votos ausentes.

El Washington Examiner informó que las acusaciones hicieron parte de una demanda que la campaña de reelección de Donald Trump presentó ante un tribunal federal el pasado martes en la noche.

“Experimenté Intimidación innumerables veces, mentiras persistentes de algunos supervisores y gerentes de mesa con respecto a las reglas que me prohibían hacer mi trabajo y amenazas de agresión”, indicó en la demanda Braco Giacobazzi.

“La policía me escoltó fuera de la habitación después de unas 9 o 10 horas de hacer mi trabajo pacíficamente por simplemente mantenerme firme en una mesa con personas que me negaban el acceso para ver las boletas y me amenazaban”, agregó.

La demanda que fue presentada en el Tribunal del Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de Michigan contiene varias acusaciones sobre fraude electoral en el condado de Wayne, donde se encuentra la ciudad de Detroit, la más grande de Michigan.

Se espera que con la demanda el estado lleve a cabo una revisión del proceso de votación antes de certificar los resultados. 

Por su parte, las declaraciones juramentadas de los funcionarios electorales del Partido Republicano hicieron mención de su experiencia en el TFC Center de Detroit, el cual fue designado para llevar a cabo el conteo de los votos ausentes.

Como señala el Washington Examiner, luego de que se produjo el cierre de las urnas, se comenzaron a conocer las acusaciones de los observadores republicanos de que habían sido excluidos del proceso de conteo.

Así mismo, los veedores del proceso electoral denunciaron que habían sido bloqueados de manera ilegal, y que además habían sido acosados e intimidados por parte de los opositores demócratas, así como por parte de los trabajadores electorales.

En las declaraciones también fueron presentadas denuncias por racismo y prejuicios.

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El pasado 8 de noviembre una demanda interpuesta por la organización sin fines de lucro, Great Lakes Justice Center, en el condado de Wayne, Michigan, denunció un masivo fraude electoral en el cual varios funcionarios “permitieron el procesamiento ilegal, y fraudulento de los votos emitidos en las elecciones del martes pasado”.

Según estableció la demanda, tales actos delictivos “privaron de sus derechos a los votantes legales y cambiaron potencialmente el resultado de las elecciones”.

David Kallman, abogado de Great Lakes Justice Center, afirmó que eran inaceptables los resultados de las votaciones, por lo que pidieron al tribunal que impidieran una certificación de la elección y se ordenara una nueva votación en el condado de Wayne.

César Múnera-BLes.com