Redacción BLes– El pasado jueves el Departamento de Estado de EE. UU. designó al Centro de Estados Unidos del Instituto Confucio (CIUS por sus siglas en inglés) como una misión extranjera china en medio de las tensiones entre ambos países.

A través de un comunicado el secretario de Estado, Mike Pompeo, anunció: “Durante más de cuatro décadas, Beijing ha disfrutado de un acceso libre y abierto a la sociedad estadounidense, al mismo tiempo que niega ese mismo acceso a los estadounidenses y otros extranjeros en China”.

“Además, la República Popular China se ha aprovechado de la apertura de Estados Unidos para emprender esfuerzos de propaganda a gran escala y bien financiados e influir en operaciones en este país”, acotó el comunicado.

El CIUS es “una entidad que promueve la propaganda global y la campaña de influencia maligna de Beijing en los campus de Estados Unidos y las aulas K-12″, escribió Pompeo en la declaración donde enfatizó que EE. UU. quiere garantizar a los estudiantes el aprendizaje del idioma chino y demás ofertas culturales pero libre de la influencia del Partido Comunista chino.

Los Institutos Confucio son centros de estudio que operan como asociaciones con universidades locales para promover el idioma chino así como la cultura china como una herramienta de ‘poder blando’ para favorecer la imagen del régimen comunista chino en el extranjero.

Acorde a lo recogido por la BBC, el primer IC se abrió en 2004 en Corea del Sur. De acuerdo a los datos oficiales a finales del 2018 había en todo el mundo 548 Institutos Confucio, así como 1.193 aulas confucio en escuelas primarias y secundarias.

En los Estados Unidos hay alrededor de 75 Institutos Confucio que se encuentran activos.

Varios académicos occidentales se han referido a dichos centros de estudio como un proyecto que amenaza la libertad de pensamiento y la expresión en la educación. 

Ante la presión de las críticas, el régimen chino espera cambiar el nombre del Instituto Confucio. El mes pasado se informó que las operaciones de IC serían transferidas a una organización no gubernamental llamada Fundación China para la Educación Internacional.

Como indica Real Clear Education, los Institutos Confucio seguirán sujetos a las mismas restricciones y presiones para ajustarse a los dictados del régimen chino. Seguirán cumpliendo los objetivos de mantener puestos avanzados en los campus universitarios estadounidenses.

El Global Times, un medio financiado por el Partido Comunista chino denunció la medida que decreta a los Institutos Confucio como misiones extranjeras señalando que tal decisión tendrá un impacto a largo plazo y hará que las universidades vacilen en cooperar con ellos.

El Departamento de Estado argumenta que con la medida se espera garantizar que los maestros y administradores estadounidenses puedan tomar decisiones sobre si se debe permitir que los programas continúen.

De acuerdo con el Wall Street Journal, con la medida los centros de estudio deben declarar sobre el personal y las propiedades, permitiendo a los funcionarios estadounidenses tener mayor claridad sobre sus operaciones.

Como ha informado Fox News, los institutos han sido acusados ​​de difundir las opiniones de Pekín sobre temas como el Tíbet y la masacre de la Plaza Tiananmen.

César Múnera-BLes.com