Una red social más clara con los usuarios y que asegure la libertad de expresión es lo que llegará de manos del multimillonario. Sin embargo, el regreso del expresidente Trump está descartado ya que se concentrará en su propia plataforma.

El trato finalmente se cerró. El multimillonario Elon Musk adquirió Twitter tras días de suspenso y de la resistencia de la junta directiva. Luego de mover fichas para obtener inversores y poner de su cartera para completar los 44.000 millones de dólares, la plataforma pasa a manos del empresario quien se describe a sí mismo como «absolutista de la libertad de expresión».

Tomada la decisión, ahora las expectativas están puestas en los cambios por venir para Twitter inmersa en numerosos escándalos por manipular de información, eliminar cuentas de usuarios y aplicar herramientas de censura. El mundo verá cómo funciona una gran plataforma de redes sociales bajo la concepción de la libertad. Telegram es un ejemplo de eso, y ahora se suma la red del pájaro azul.

¿Pero cuáles serán realmente estos cambios y por qué hay tanto revuelo al respecto? Musk hizo varios adelantos luego de poner la oferta sobre la mesa. A continuación, un repaso para entender por qué son necesarios.

Derrotar a los bots

Este punto es especialmente importante porque ha servido incluso a las altas esferas políticas internacionales para hacer creer que sus ideas tienen aceptación. Como la dictadura venezolana de Nicolás Maduro. Hacia el año 2015 la Universidad Estatal de Utah determinó que «cientos de cuentas» que replicaban noticias de la dictadura y fingían ser seguidores de sus funcionarios realmente eran bots (programas informáticos que se hace pasar por usuarios). Hoy probablemente lo continúa haciendo.

En México, seguidores del presidente Andrés Manuel López Obrador usaron bots por el año 2019 para «generar tendencias que en muchos casos son para atacar a quienes critican o cuestionan al mandatario», citó El Economista. Cuba, España, Nicaragua son otros países de origen de bots.

«Si nuestra oferta de Twitter tiene éxito, venceremos a los robots de spam o moriremos en el intento», escribió Musk el 21 de abril.

Publicar el algoritmo

Cuando una plataforma es de código abierto significa que cualquiera puede verlo y usarlo. Pero la promesa de Musk es demostrar al público las reglas que usa Twitter para mostrar cierto tipo de contenido a cierto tipo de usuario. Para el 24 de marzo publicó una encuesta al respecto y naturalmente los votos a favor de liberar tal secreto superaron por amplio margen a quienes estaban en contra.

El algoritmo es, en pocas palabras, un conjunto de instrucciones incrustadas en Twitter. Si bien los usuarios no podrán cambiarlo, sí podrán verlo y eso también aumentará la confianza.

Salida de la bolsa

«Twitter necesita ser transformado como una empresa privada», decía parte de la carta que Musk envió al presidente del directorio, Bret Taylor. Por ende, al volverse privada, Twitter además dejará de cotizar en la bolsa. Otro de los varios cambios que podría venir para Twitter es el pago de los usuarios con cuentas verificadas.

Apenas se supo que el negocio estaba hecho, las acciones de la empresa «cerraron con un alza del 5,66 %, hasta 51,70 dólares», de acuerdo a la agencia EFE. El por qué, radica en que el magnate ofertó pagar 54,20 dólares por acción. Wall Street había cerrado la semana anterior con un duro golpe, uno que no se veía desde 2020 debido a que hay temores por las medidas que pueda tomar la Fed debido a la inflación en Estados Unidos. Al cierre de 25 de abril, remontó. Punto para el libre mercado.

Lo más esperado: libertad de expresión

Bajo la propiedad de Elon Musk los usuarios esperan no ver de nuevo episodios de censura sobre información esencial referida a líderes mundiales. Como el presidente de EE. UU., Joe Biden, cuando New York Post reveló correos sobre el uso de influencias de su hijo, Hunter Biden, para dudosos negocios. Tanto Twitter como Facebook lo censuraron por considerarlo un texto periodístico “potencialmente perjudicial”.

«Invertí en Twitter porque creo en su potencial para ser la plataforma para la libertad de expresión en todo el mundo, y creo que la libertad de expresión es un imperativo social para una democracia que funcione», aseguró el dueño de Tesla cuando ofertó.

¿Y qué pasará con @realDonaldTrump?

El expresidente se convirtió en el símbolo de cómo funcionan las plataformas cuando la cultura de la cancelación llega a su mayor ardid. Una de los cambios en Twitter que más se esperaba fue justamente que Trump volviera a Twitter luego de su cancelación permanente.

Sin embargo, el expresidente negó su regreso para concentrarse en su propia plataforma, Truth Social. En los próximos días que vienen comenzará a «decir la verdad» («truthing», en inglés), dijo a Fox News.

Revuelo, podría ser la palabra que mejor define las últimas horas en la plataforma. Mientras tanto el multimillonario habría bloqueado la posibilidad de hacer cambios —por parte de los empleados— para evitar una posible venganza por la compra de la plataforma.

Habrá que sentarse y observar cómo se materializan los cambios en Twitter.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

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