Redacción BLesEl alcalde de la pequeña ciudad de Gila Bend, Arizona, Chris Riggs, declaró que su jurisdicción carece de los servicios públicos necesarios para atender a los inmigrantes ilegales que la Patrulla Fronteriza de la administración Biden le envía en buses llenos.

Por eso declarará el “estado de emergencia”, tratando de evitar el colapso presupuestal de la administración local, a la que el gobierno federal no le aporta financiación adicional para responder a la crisis migratoria, según Fox Business del 23 de marzo.

“La Patrulla Fronteriza nos hizo saber que iban a dejar a los migrantes que habían sido detenidos durante 72 horas en nuestra ciudad, lo que realmente no entendimos porque no tenemos nada aquí”, explicó Riggs. 

Y agregó: “No tenemos organizaciones benéficas que puedan ayudar, ni organizaciones no gubernamentales que muchas de las ciudades y pueblos más grandes sí tienen para asistir a estas personas”.

Para agravar la situación en el pueblo de tan solo 2.000 habitantes que limita con México, las pruebas por la pandemia del virus PCCh (Partido Comunista de China) para los inmigrantes le podrían costar alrededor de 600.000 dólares a la administración local en un año, según Riggs. 

Además de los buses llenos de personas indocumentadas que le envía la Patrulla fronteriza, diariamente ingresa caminando a Gila Bend un promedio 20 personas, causando dificultades a la población, dada la falta de infraestructura pública para atenderlas. 

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A muchas de las ciudades pequeñas ubicadas a lo largo de la frontera les ocurren situaciones parecidas, a causa de la política de fronteras abiertas que hace parte de la agenda de los demócratas y de los globalistas que estimula el flujo desbordado de inmigrantes. 

La administración estatal demandó la relajación de las normas de control inmigratorio que impuso el presidente, Joe Biden, a las que se refirió el fiscal general de Arizona, Mark Brnovich, en un tuit del 9 de marzo.

“Liberar ciegamente a miles de personas, incluyendo a criminales convictos y a aquellos que pueden estar propagando el COVID-19 en nuestro estado, es tanto desmesurado como una violación de la ley federal”, dijo Brnovich.

Y agregó: “Esto debe detenerse ahora para evitar una peligrosa crisis humanitaria para los inmigrantes y el pueblo de Arizona”.

A pesar de la alarmante crisis en la frontera ni Biden ni la vicepresidenta, Kamala Harris, parecen considerarla una de su prioridades.  

Por su parte, Harris fue sorprendida riéndose histéricamente sobre la creciente crisis fronteriza entre Estados Unidos y México.

Fox News alcanzó a Harris fuera del Air Force One y, durante la entrevista con los medios, la vicepresidenta dejó claro que no tenía ningún plan inmediato para visitar la frontera sur.

“Uh, um, hoy no”, dijo en un video compartido en Twitter, por el asesor de comunicaciones del senador Ted Cruz, Steve Guest. 

José Hermosa – BLes.com