Redacción BLesVecinos del barrio del distrito de Marina en San Francisco, se vieron obligados a contratar seguridad privada para patrullar las calles de su vecindario en medio de un aumento de los robos, que no solo ocurren de noche, sino también en plena luz del día.

Se trata de un grupo de más de 150 familias que decidieron contratar agentes de policías de la Patrulla Especial para vigilar el área que ha visto un incremento en los robos tanto de casas como de autos en lo que ellos describen antes como un lugar donde ‘nada te podía pasar’.

“No nos sentimos seguros en nuestro barrio”, dijo Katie Lyons, residente del barrio del distrito Marina. Tenemos una alarma, tenemos cámaras en nuestra propiedad, pero queremos la seguridad adicional de que alguien cuide nuestro lugar’.

Según Lyons, ya no se puede caminar de noche con una cartera, tienen que tomar un taxi y el problema de la inseguridad se ha trasladado también a las horas del día.

Daily Mail entrevistó al oficial de policía Alan Byard que fue contratado por varias familias para patrullar el vecindario de 8 p.m. a 5 a.m. y asegura que duplicó su clientela de 70 que tenía el año pasado a 150 ahora.

“La gente tiene miedo de lo que está ocurriendo. Quieren un lugar seguro para criar a sus hijos. En el último año, 10 de mis clientes se han mudado fuera de la ciudad”, dijo Byard.

Su trabajo consiste en llamar al Departamento de Policía si ve un crimen, aunque si es necesario también puede proceder a arrestar a los sospechosos.

Según The San Francisco Chronicle, entre mayo de 2020 y mayo de 2021, hubo un aumento del 753 por ciento en los robos de coches en el Distrito Central de la ciudad.

La semana pasada, en la zona de la bahía de San Francisco, dos individuos encapuchados fueron grabados por la cámara de un auto mientras rompían las ventanas de varios autos y sacaban las pertenencias, todo a plena luz del día.

El vídeo publicado en las redes sociales el miércoles muestra a los dos ladrones conduciendo por calles de zonas residenciales de San Francisco y Oakland.

La indulgencia de la justicia

Según un informe de Fox News, un tercio de los abogados que trabajaban en la oficina del fiscal de distrito de San Francisco, renunciaron o fueron despedidos desde que Chesa Boudin asumió el cargo de fiscal en enero de 2020.

Dos de estos abogados, Brooke Jenkins y Don Du Bain, explicaron sus razones para dejar la fiscalía.

“Chesa tiene un enfoque radical que consiste en no imputar el delito en primer lugar y simplemente poner en libertad a los individuos sin rehabilitación y colocarlos en posiciones en las que simplemente es más probable que vuelvan a delinquir,” dijo Jenkins, quien se describe ella misma como una ‘abogada progresista’ que también está a favor de reformar el sistema penal.

“Siendo una mujer afroamericana y latina, estoy totalmente de acuerdo en que el sistema de justicia penal necesita mucho trabajo, pero cuando eres un fiscal de distrito, tu trabajo es tener equilibrio”, aseguró la Dra. Jenkins.

Según Du Bain, el fiscal Boudin ‘ignora las leyes que no le gustan, e ignora las decisiones de los tribunales que no le gustan para imponer su propia versión de lo que cree que es justo – y ese no es el trabajo del fiscal del distrito’.

El fiscal Boudin en declaraciones previas admitió que su política es no utilizar la prisión como castigo para los criminales y en vez de ello ‘priorizar la prevención, el tratamiento de la salud mental y el mantenimiento de las familias unidas’.

No obstante, la aplicación de sus políticas le han generado condena y crítica tanto de la opinión pública como de sus propios empleados.

Uno de los criminales a los que Boudin liberó condicionalmente, Troy McAlister, quien tenía serios antecedentes chocó y mató a dos personas en San Francisco mientras conducía un auto robado y estaba intoxicado con drogas.

Du Bain dijo Boudin le ordenó que pidiera una sentencia más indulgente para un hombre condenado por disparar a su novia.

A Du Bain le pareció que eso era una violación de un estatuto estatal y decidió retirarse del caso en señal de protesta.

“He hecho 136 juicios con jurado en mi carrera – nunca, nunca me retiré de un caso antes”, dijo Du Bain. “He visto decisiones tomadas en esta oficina en el último año y más, desde que Chesa asumió el cargo, que sacudieron mi conciencia – y he sido un fiscal durante 30 años”.

Tanto Jenkins como Du Bain no sólo renunciaron a la fiscalía sino que también se unieron al segundo intento de destituir a Boudin mediante el mismo procedimiento por el que pasó el gobernador Newsom.

Según Daily Mail de las 51 mil firmas necesarias para convocar a elecciones para decidir si el fiscal debe ser destituido, ya se colectaron más de 80 mil y las firmas están en el proceso de ser verificadas.

Una vez las firmas estén validadas por el juez, se convocarán unas elecciones extraordinarias donde la gente deberá votar por sí en caso de querer destituir al fiscal y no de lo contrario. Con una simple mayoría de los votantes votando a favor de la destitución, el próximo paso sería elegir quién debería reemplazarlo.

 Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com

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