Redacción BLes- Un nuevo caso de conexiones entre políticos demócratas y el régimen comunista chino ha despertado la polémica. Ahora fue el turno de Bárbara Boxer, exsenadora demócrata quien se registró como agente extranjera para la empresa de vigilancia china, Hikvision, acusada de prestar servicios en la región de Xinjiang monitoreando los campos de concentración uigures. 

El gobierno del presidente Trump continúa concentrando sus esfuerzos en hacer frente al régimen chino, imponiendo sanciones y limitando la actividad de empresas conectadas con su ejército, entre otras cosas. Pero preocupa que los políticos demócratas, lejos de colaborar en las tareas para poner un freno al avance del comunismo en occidente, están aumentando y profundizando sus conexiones con el Partido Comunista Chino (PCCh).

Recientemente la exsenadora demócrata de California Barbara Boxer, a quien sucedió la actual senadora y candidata presidencial demócrata Kamala Harris, se registró como agente extranjera para brindar “servicios de consultoría estratégica” en Estados Unidos a la subsidiaria de Hikvision, una empresa china que monitorea los campos de detención que albergan a musulmanes uigures, según informes públicos.

Los uigures, un grupo étnico musulmán, están siendo sometidos actualmente a detenciones masivas, trabajos forzados y torturas en la provincia china de Xinjiang. Otras acusaciones incluyen la sustracción forzada de órganos y el control de la natalidad coercitivo.

Paralelamente, Hikvision es una de las tantas empresas chinas que el Pentágono identificó como propiedad del Ejército Popular de Liberación o que tiene vínculos profundos con él y además está acusada de participar en la violación de derechos humanos en Xinjiang.

El Departamento de Comercio dijo en una presentación cuando se publicó el listado de firmas involucradas que “las entidades han estado implicadas en violaciones de derechos humanos y abusos en la implementación de la campaña de represión, detención arbitraria masiva y vigilancia de alta tecnología de China contra uigures, kazajos y otros miembros de grupos minoritarios musulmanes”.

“El gobierno y el Departamento de Comercio de Estados Unidos no pueden tolerar y no tolerarán la brutal represión de las minorías étnicas dentro de China”, agregó en ese entonces el secretario de Comercio Wilbur Ross.

Boxer se registró como agente extranjera en el Departamento de Justicia a través de la firma de lobby empresarial a la que se unió el año pasado, Mercury Public Affairs, informó el Daily Caller.

Ante la enorme presión recibida por la cantidad de críticas respecto a su decisión de participar como agente extranjera de Hikvision, la exsenadora se vio obligada a anunciar su renuncia vía Twitter. 

“Debido a la intensa respuesta a mi registro, he determinado que mi trabajo continuo se ha convertido en una distracción negativa de mi esfuerzo por preservar los empleos estadounidenses y mejorar la empresa. Por lo tanto, he cancelado el registro”.

El representante demócrata de California, Eric Swalwell, fue noticia durante el mes de diciembre por sus interacciones con un espía china llamada Fang Fang. 

Luego de ser informado por el FBI del polémico caso, Kevin MacCarthy, líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, insistió en que no se le debía permitir a Swalwell continuar en el Comité de Inteligencia de la Cámara, que recibe información clasificada de los organismos de seguridad de Estados Unidos, según Fox News del 18 de diciembre. 

Para los servicios de inteligencia de Estados Unidos, el Partido Comunista de China (PCCh) es la mayor amenaza para su país y, de hecho, el FBI suele tener miles de investigaciones en curso sobre espías al servicio del régimen. 

En este sentido, a fines del 2020 fue despedido de la Junta de Política de Defensa el ex secretarios de Estado, Henry Kissinger y 10 antiguos funcionarios más, acusados de favorecer al PCCh, según informaron los analistas citados.

Andrés Vacca-BLes.com