El ex gobernador de Florida Rick Scott, lanzó duras críticas contra los “traidores” y anticipa que buscará convertirse en el presidente pro-tempore del Senado si los republicanos recuperan el Congreso.

El senador por el Estado de Florida, Rick Scott, publicó esta semana un rotundo editorial arremetiendo fuertemente contra el senador centrista y antitrumpista Mitch McConnell, actual líder de los republicanos en el Senado, quien le soltó la mano a Trump luego del fraude electoral del 2020.

Desde la llegada de Biden, McConnell le ha brindado apoyo en múltiples leyes demócratas, como los envíos de ayuda a Ucrania, el mega proyecto de infraestructura, la ley de control de armas, y más.

Dicho editorial, publicado en el periódico conservador The Washington Examiner, contiene fuertes críticas a la gestión de McConnell, donde Scott lo culpa por la debacle republicana ocurrida en las elecciones especiales de Georgia en enero 2021, que le dio a los demócratas y a Joe Biden el control de ambas cámaras del Congreso.

Con esta publicación, se confirma que Scott buscará disputarle el puesto de liderazgo si el Partido Republicano logra recuperar el control de la Cámara Alta en las elecciones de noviembre de este año, y buscará ser el próximo presidente pro-tempore del Senado en representación del trumpismo.

“Desgraciadamente, muchas de las mismas personas responsables de la pérdida del Senado en el último ciclo están ahora tratando de impedir que ganemos la mayoría esta vez, hablando mal de nuestros candidatos republicanos”, escribió Scott en su editorial. “Es un increíble acto de cobardía y, en última instancia, es una traición a la causa conservadora“.

Esta es la primera vez que un senador republicano se anima a cuestionar al poderoso representante de Kentucky tan abiertamente, y además de la alianza con Biden, la interna entre ambos congresistas surgió luego de que McConnell se negara a utilizar el fondo económico que los senadores republicanos ponen en común para apoyar a los candidatos trumpistas de este ciclo.

Particularmente, McConnell había expresado su rechazo hacia Blake Masters, el derechista candidato a senador que con el apoyo del expresidente Trump logró ganar la interna derrotando a los candidatos del establishment en Arizona. El actual líder republicano en el Senado cree, muy acertadamente, que si los candidatos de Trump acceden al Congreso, sus días como líder están contados, por lo que el partido solo debería conformarse con recuperar la Cámara de Representantes.

Lo cierto es que el liderazgo de McConnell, que ya cuenta con 82 años, es cada vez débil y perjudicial para su partido. Si bien en los primeros años su rol como presidente del Senado fue crucial para frenar la agenda del entonces presidente Barack Obama y durante la gestión de Trump logró un histórico recorte de impuestos, desde que Biden llegó a la Casa Blanca, McConnell se convirtió en un furibundo antitrumpísta y un vendido que en varias ocasiones entregó 10 republicanos para aprobar leyes demócratas.

En estos últimos meses, Biden ha logrado pasar múltiples paquetes con un costo de billones de dólares relacionados con el cambio climático, la energía verde, infraestructura y el control de armas, contando en varias ocasiones con un acuerdo previo con McConnell facilitando la aprobación de dicha legislación.

Por el contrario, Scott se ha convertido en el principal paladín de Trump en el Senado, y ha lanzado un plan para que el partido retome el control de la Cámara Alta, que incluye la recaudación de más 40 millones de dólares para distintos candidatos que se enfrentan a demócratas en los que se considera como distritos claves.

Rick Scott fue gobernador de Florida antes que Ron DeSantis, entre 2011 y 2018, y dio los primeros pasos en transformar el Partido Republicano del estado en una agrupación de derecha trumpista y no la clásica centroderecha moderada que fue durante los gobiernos de Jeb Bush y Charlie Christ.

Es necesario subrayar que el actual senador también fue uno de los pocos senadores que objetó a la certificación de electores y denunció el fraude electoral en el estado de Pensilvania durante la formalización de Joe Biden como presidente en el Congreso.

McConnell reeligió en Kentucky en 2020 gracias al apoyo de Trump, y tiene mandato hasta 2026, por lo que de recuperar el Senado, estallará una guerra interna entre congresistas que apoyan a Trump y los que se oponen a su figura, de la cual saldrá el nuevo líder de la mayoría.

Fuente: La Derecha Diario

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