Redacción BLes– Ante las tensiones que van en aumento en el Mar del Sur de China y el Mar del Este de China, Beijing ha dado a conocer el inicio de cinco ejercicios militares en diferentes partes de su costa por segunda vez en los últimos dos meses.

Dos de los ejercicios se han llevado a cabo en las disputadas islas Paracel en el Mar de China Meridional, uno en el Mar de China oriental y otro más hacia el norte en en el mar de Bohai, según informó la Administración de Seguridad Marítima a través de su sitio web.

Las islas Paracel han estado bajo la ocupación del régimen chino desde 1.974, sin embargo también son reclamadas por Taiwán y por Vietnam.

El pasado sábado la Administración de Seguridad Marítima dio a conocer dos avisos para anunciar la prohibición del acceso a zonas en las cercanías de las islas. De acuerdo con Reuters, China realiza periódicamente ejercicios militares pero rara vez lo hace de manera simultánea.

Desde el lunes hasta el miércoles se llevarán a cabo los simulacros en la parte sur del Mar Amarillo y según una fuente del ejército chino, dicho simulacro es un ejercicio de fuego real.

El mes pasado el régimen chino anunció cuatro ejercicios por separado; desde el Mar de Bohai hasta los Mares Este y Amarillo y hasta el disputado Mar de China Meridional.

Los dos últimos simulacros de China en el área de las islas Paracel, el primero de junio y el 18 de julio recibieron una fuerte respuesta de parte de los Estados Unidos y de Vietnam.

Según el South China Morning Post, en julio Hanoi señaló que el ejército de Liberación Popular chino había violado la soberanía de Vietnam y también complicó las negociaciones entre Beijing y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático para un código de conducta para el Mar de China Meridional.

Para Washington, los ejercicios militares que estaba llevando a cabo el régimen chino habían desestabilizado aún más la región. 

El Mar de China Meridional, una de las vías fluviales más transitadas del mundo, ha generado intensas disputas a lo largo de los años por reclamaciones del régimen chino, así como también de los países de la región como lo son Vietnam, Filipinas, Taiwán, Malasia y Brunei.

Según un comunicado del Departamento de Estado emitido en el mes de julio, “Beijing utiliza la intimidación para socavar los derechos soberanos de los estados costeros del sudeste asiático en el Mar de la China Meridional, intimidarlos con los recursos marítimos, afirmar el dominio unilateral y sustituir el derecho internacional por ‘el poder hace el derecho’”.

Finalizando el mes de agosto el ejército chino lanzó dos misiles en el Mar de China Meridional en respuesta a la actividad de una aeronave estadounidense la cual fue calificada por el régimen chino como un avión espía.

Sin embargo, el Pentágono señaló que el vuelo de avión estaba “dentro de las reglas y regulaciones internacionales aceptadas que rigen el vuelo de la aeronave”.

En respuesta al lanzamiento de los misiles, el Pentágono señaló que “tales ejercicios también violan los compromisos de la República Popular de China bajo la Declaración de 2002 sobre la Conducta de las Partes en el Mar de China Meridional para evitar actividades que complicarían o agravarían las disputas y afectarían la paz y la estabilidad”.

El pasado domingo el Departamento de Estado de EEUU declaró que Beijing había roto sus promesas sobre el Mar de China Meridional.

“Hace cinco años … el secretario general Xi Jinping … declaró ‘China no tiene la intención de perseguir la militarización’ de las Islas Spratly, y los puestos avanzados de China no ‘apuntarían ni impactarían a ningún país”, recordó el comunicado, señalando además que China había perseguido una militarización imprudente y provocadora de la zona.

César Múnera-BLes.com