Redacción BLes – El temor de que surjan ataques internos hace que el FBI investigue exhaustivamente a los 25.000 miembros de la Guardia Nacional que protegerán la toma de posesión del próximo presidente de Estados Unidos, el 20 de enero.

En este sentido el Secretario del Ejército, Ryan McCarthy, dijo que a causa de las preocupaciones se repetirán las indagaciones sobre los antecedentes de los militares, que esta vez son 2.5 veces más numerosos que en posesiones presidenciales anteriores.

“Debemos ser conscientes de ello y poner en marcha todos los mecanismos para investigar a fondo a estos hombres y mujeres que apoyarían cualquier operación como esta”, expresó McCarthty según informó la agencia AP el 18 de enero.

Los estudios realizados hasta ahora al personal no evidencian amenazas, señalaron las personas autorizadas. 

No obstante, el FBI efectúa una revisión adicional tratando de despejar los temores existentes.

“Nuestra primera prioridad es proteger a las personas y la propiedad – y la seguridad y el bienestar de nuestro personal de la Guardia Nacional”, dijo el General del Ejército Daniel Hokanson, jefe de la Oficina de la Guardia Nacional.

Un desplazamiento de estas características no tiene precedentes en la historia reciente de EE. UU.

“El volumen de aeronaves, personal y equipo que se procesa a través de Andrews no tiene precedentes”, dijo el director de asuntos públicos de la Guardia Nacional Aérea, Teniente Coronel Devin T. Robinson.

También agregó: “Nuestros aviadores de la Guardia están pilotando un gran número de aviones en un período muy corto de tiempo – ¡es realmente asombroso!”.

Por su parte la periodista Cristina Laila, hace notar la masiva presencia de tropa, escribiendo: “Washington D. C. se ha convertido en una zona militar ocupada como Bagdad. De hecho, hay más tropas de EE. UU. en la capital de la nación hoy en día que en Irak, Siria y Afganistán juntos”.

Los miembros de la Guardia Nacional tienen la capacidad de utilizar sus armas en este evento, y se espera que varias vías de acceso al Capitolio sean cerradas el 20 de enero.

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Adicionalmente, se instalaron vallas de alambre de púas alrededor del Capitolio y de la Corte Suprema, y amplias áreas de la ciudad han sido bloqueadas al tráfico vehicular.

Los descomunales dispositivos de seguridad son tomados por algunos como un reflejo del fraudulento proceso electoral presidencial desarrollado en Estados Unidos el 3 de noviembre. Laila es una de las personas que resalta esta polémica situación.

“Si Joe Biden necesita 25.000 guardias para proteger su inauguración y está paranoico por un ataque interno de esas tropas, tal vez no fue elegido por el pueblo”, expresó en su artículo del medio alternativo The Gateway Pundit.

José Hermosa – BLes