El Comité Olímpico Internacional romperá reglas históricas. Sucumbió ante la presión que ejercen movimientos como Black Lives Matter y desde ahora consentirá las consignas ideológicas en sus competiciones.

El Comité Olímpico Internacional romperá sus propias reglas y permitirá que los deportistas se manifiesten políticamente. Contrario a sus declaraciones iniciales, que impedían cualquier consigna ideológica durante los partidos y torneos, el organismo anunció que tendrá cierta apertura en relación con este aspecto.

Respecto de este nuevo «permiso» que se dará en los próximos eventos, el Comité Olímpico Internacional lo expone como una dosis de libertad que está dándole a los atletas, con el objetivo de expresar sus opiniones sobre cuestiones políticas y de justicia social, según una nueva guía emitida a principios de julio, mes que dará inicio al mayor torneo multidisciplinario del mundo.

La Regla 50 normalmente prohíbe las protestas o exhibiciones políticas durante los Juegos Olímpicos. Sin embargo, bajo la nueva guía, los atletas podrán expresar sus puntos de vista en el campo de juego antes de la competencia, siempre que no estén dirigidos contra las personas, no sean disruptivos y no estén prohibidos por los comités olímpicos nacionales o las federaciones internacionales.

En lo concerniente a las expresiones durante la competición, en la villa olímpica y durante las ceremonias, incluidas las ceremonias de medalla, inauguración y clausura, siguen estando prohibidas por una regla de larga data en la carta olímpica que revela «propaganda política, religiosa o racial».

¿Por qué se flexibilizaron ahora las medidas? 

En los últimos años se exacerbó un espíritu de protesta que el movimiento Black Lives Matter, impulsado por la muerte de George Floyd y las protestas que esto desencadenó, se encargó de capitalizar. Esto hizo que el activismo político manchara las competiciones deportivas. En realidad, fue un antes y después en el mundo.

La directora ejecutiva del Comité Olímpico de Estados Unidos, USOPC, Sarah Hirshland, recientemente se disculpó por haber sancionado a atletas en el pasado. “Ahora está claro que esta organización debería haber apoyado en lugar de condenar, y defendido por la comprensión en lugar de confiar en el precedente anterior», escribió.

Hirshland, por supuesto se refiere a las sanciones contra la lanzadora Gwen Berry y la esgrimista Race Imboden en 2019. La primera de ellas, en aquel entonces, levantó el puño en el podio, símbolo de la agrupación marxista Panteras Negras, mientras que la segunda se hincó sobre una rodilla al momento de cantar el himno de Estados Unidos, gesto que protesta contra la desigualdad racial. Al ahondar sobre dichos ademanes, el sitio marxists.org explica, por ejemplo, lo siguiente:

Las Panteras Negras practicaron la autodefensa militante de las comunidades minoritarias contra el gobierno de Estados Unidos y lucharon para establecer el socialismo revolucionario a través de la organización de masas y programas comunitarios. El partido fue una de las primeras organizaciones en la historia de Estados Unidos en luchar militantemente por la emancipación de las minorías étnicas y la clase trabajadora. Este es un partido cuya agenda fue el establecimiento revolucionario de una verdadera igualdad económica, social y política a través de las líneas de género y color.

Es decir, en lugar de proponer la unidad, la agrupación Panteras Negras promovía el separatismo. Tanto así que el FBI los denomina de la siguiente manera: «El Partido Pantera Negra (BPP) es una organización extremista negra fundada en Oakland, California en 1966. Abogaba por el uso de la violencia y tácticas de guerrilla para derrocar al gobierno de Estados Unidos».

Por eso por décadas en los Juegos Olímpicos se sancionó levantar el puño izquierdo en el podio. Sin embargo, la USOPC anunció que no amonestaría a los atletas por hacer este tipo de gestos durante el himno nacional.

El caso Gwen Berry y el hastío frente al himno nacional

En las pruebas olímpicas de pista y campo la semana pasada, la lanzadora de martillo Gwen Berry, quien clasificó para su segundo equipo olímpico de Estados Unidos, tras haber conseguido su triunfo se alejó de la bandera de Estados Unidos cuando entonaron el himno nacional.

Empezó a sonar mientras ella estaba en el podio. Berry dijo que no esperaba que suene durante su ceremonia. Berry se cubrió la cabeza con una camiseta que decía: «Atleta activista». ·Fue una trampa, y lo hicieron a propósito», dijo Berry sobre el momento del himno. «Estaba enojada, para ser honesta».

No obstante, la atleta de 31 años subrayó que esa canción nacional «no habla» en su nombre. Berry causó polémica entre los sectores más conservadores y el presidente estadounidense Joe Biden, en la vocería, Jen Psaki, la portavoz de la Casa Blanca, la respaldó.

«Él (Joe Biden) diría que parte del orgullo por nuestro país significa reconocer que hay momentos en los que nosotros, como país, no hemos estado a la altura de nuestros ideales más importantes, y eso significa que hay que respetar el derecho constitucional de la gente a protestar de forma pacífica», explicó Psaki.

Dijo durante una rueda de prensa que el presidente estadounidense, Joe Biden, siente un «gran respeto por el himno» estadounidense, pero respeta el derecho de los atletas a participar en acciones de protesta.

EE.UU. va contra las reglas del Comité Olímpico Internacional

La posición del gobierno de turno se ve reflejado en la USOPC que contradice las reglas del Comité Olímpico Internacional. Por eso formaron parte de la revisión.

En abril de este año quedó en claro que los Juegos Olímpicos no permitirán eslóganes como «Black Lives Matter» en la ropa de los atletas en las sedes olímpicas, aunque sí se aprobó el uso de las palabras «paz», «respeto», «solidaridad», «inclusión» e «igualdad» en camisetas, según anunció el Comité Olímpico Internacional (COI).

Las sanciones para los atletas siguen sin estar claras bajo la nueva guía, y los deportistas y sus comités olímpicos nacionales enfrentan una posible acción disciplinaria. El COI dijo que consideraría el grado de interrupción, si se defendía algo prohibido por el derecho internacional de los DD. HH. y si otro participante se quejaba, entre otros factores.

“Al expresar sus puntos de vista, se espera que los atletas respeten las leyes aplicables, los valores olímpicos y a sus compañeros atletas”, afirma la guía del COI. “Debe reconocerse que cualquier comportamiento y / o expresión que constituya o señale discriminación, odio, hostilidad o el potencial de violencia por cualquier motivo es contrario a los Principios Fundamentales del Olimpismo”.