Redacción BLes – En medio de las crecientes tensiones entre EE. UU. y Rusia, las compañías eléctricas estadounidenses están presionando a la administración Biden para que no sancione las importaciones de uranio de Rusia, alegando que es crucial para mantener barata la electricidad doméstica, según indicó Reuters.

El 50 porciento de las centrales nucleares de EE. UU. se abastecen con el uranio proveniente de Rusia y sus aliados Kazajstán y Uzbekistán, lo que se tradujo en 2020 en aproximadamente 10,3 millones de kg, que a su vez produce el 20 porciento de la electricidad que consumen los estadounidenses.

El uranio es esencial para la producción de electricidad en las centrales nucleares. Se utiliza como combustible en el interior de los reactores para hervir el agua y generar el vapor que pone en marcha las turbinas.

Por lo si se incluye la veta de uranio entre la ola de sanciones a Rusia, la importación del preciado elemento químico metálico se vería amenazada, y consecuentemente, el bajo costo de la electricidad para los consumidores estadounidenses.  

Si bien hasta ahora las importaciones de uranio se mantuvieron eximidas de las sanciones que la Casa Blanca le impuso a Rusia, la asociación comercial de la industria nuclear estadounidense, el Instituto Nacional de Energía (NEI), incluyendo Duke Energy Corp y Exelon Corp, están ejerciendo presión para que la administración Biden continúe con dicha exención.

A pesar de que los estados de Texas y Wyoming tienen grandes reservas de uranio, Estados Unidos actualmente no lo procesa, por lo cual depende integralmente de las importaciones, y de preferencia la rusa, ya que es el uranio de menor costo.

En relación con esto, NEI ha manifestado que apoya la producción local y el suministro proveniente de otros países más allá de Rusia para asegurar un buen abastecimiento. 

Nima Ashkeboussi, directora sénior de seguridad de combustible y radiación de NEI dijo: “Si bien Rusia es un importante proveedor mundial de combustible nuclear comercial, las empresas de servicios públicos de EE. UU. contratan a una red mundial de empresas y países para satisfacer sus requisitos de combustible a fin de mitigar los riesgos de una posible interrupción”.

Los demócratas coincidieron en 2020 con planteo del expresidente de Donald Trump sobre empujar el desarrollo nuclear de Estados Unidos con la creación de una reserva de uranio, para lo cual había propuesto 150 millones de dólares de presupuesto. 

Según indica Reuters, mientras la administración Biden asegura estar trabajando para mantener bajos los costes energéticos estadounidenses, un funcionario de la Casa Blanca, de quien no mencionó el nombre, aseguró que se están escuchando todas las inquietudes provenientes de la industria energética y “seguiremos haciéndolo mientras tomamos medidas para responsabilizar a Rusia”. 

Vanesa Catanzaro – BLes

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