El senador Ted Cruz fue fulminante al destacar el peligro de tener en la Suprema Corte a un juez que no pueda reconocer lo que es una mujer.

Cada juez de la Suprema Corte de Estados Unidos debe ser calificado por el Senado antes de asumir el cargo. Durante el proceso de cuestionamiento, la candidata Ketanji Brown Jackson, nominada por Joe Biden, causó indignación al no poder responder dos preguntas: «¿Qué es una mujer?» y «¿Cuándo empieza la vida?». En ambos casos la juez contestó que no podía contestar, pues no es bióloga.

El senador Ted Cruz fue fulminante al destacar el peligro de tener en la Suprema Corte a un juez que no pueda reconocer lo que es una mujer. “Ayer, al ser interrogada por la senadora Blackburn, le dijiste que no puedes definir qué es una mujer… Creo que eres la única candidata a la Corte Suprema en la historia que no ha podido responder la pregunta: ‘¿Qué es una mujer? ¿Cómo determinaría si un demandante tuviera la capacidad del Artículo III para impugnar una regla, regulación o política basada en el género sin poder determinar qué era una mujer?”, reprochó.

Al respecto, el editorialista Piers Morgan indicó: “No soy neurocirujano, pero sé lo que es un cerebro. Aquí es donde conduce el pensamiento ‘progresista’: al terror de afirmar hechos básicos indiscutibles para no ofender”.

Aunque Jackson afirmó no poder definir la palabra «mujer», la usó en varios puntos mientras respondía preguntas, incluso cuando defendió la legalización del aborto. Lo hizo al estar a favor de sentencias como Corte Suprema en Roe v. Wade y Planned Parenthood v. Casey. Sobre estos temas sostuvo que «son la ley establecida» sobre el derecho a interrumpir el embarazo de una mujer.

Sin embargo, volvió a la excusa de “no soy bióloga” el miércoles durante el interrogatorio del senador John Cornyn (R-Texas), quien la cuestionó respecto a sobre si Roe v. Wade podría anularse y cuándo un feto era viable.

«Nadie sugiere que un feto de 20 semanas pueda vivir de forma independiente fuera del útero de la madre, ¿verdad?», preguntó el senador de Texas.

«No lo sé», dijo ella.

“El niño necesitará ser alimentado, albergado y todos los demás elementos esenciales para sostener la vida humana. Entonces, no hay ninguna sugerencia de que después de 20 semanas un niño pueda vivir de forma independiente, ¿correcto?», preguntó Cornyn.

“Senador, no soy biólogo. No he estudiado esto. No sé», respondió ella.

La lucha ideológica contra la biología

Ha sido campaña activa del Partido Demócrata, con Joe Biden a la cabeza, renegar de la biología. Primero al negar la humanidad de la persona en el vientre, luego al incluir a hombres biológicos que se identifican como mujeres trans en el deporte femenino, también en el ejército. Incluso fue denominado «mujer del año» un hombre biológico, el subsecretario de de salud actual.

De manera que para la juez Brown sería comprometedor contestar las preguntas que desmontarían el discurso del partido, el cual busca darle un cargo de poder en el ámbito judicial.

Para comprender cuan ideologizado se ha vuelto el Partido Demócrata es importante conocer la transición que ha sufrido desde la muerte de John F. Kennedy. Pasó de la igualdad ante la ley a la igualdad por medio de la ley. La «acción afirmativa» pasó de permitir que todos participen a otorgar cuotas asignadas por etnia y sexo. El partido dio un giro hacia la «interseccionalidad» que toma la dialéctica de la lucha de clases del socialismo y lo pasa a la guerra entre sexos, el enfrentamiento entre hombre y mujer, blanco y negro en EE.UU. y de México hacia el sur del indígena contra el mestizo.

El Partido Demócrata destruye el sueño de Martin Luther King Jr.
Esto es la antítesis del sueño de Martin Luther King Jr., que anhelaba que sus hijos vivan un tiempo donde sean juzgados por su carácter y no por su color de piel. Ahora, por medio del Partido Demócrata, se pretende lo opuesto: asignar cuotas.

Sin embargo, los simpatizantes de la juez Brown acusan que sus detractores la cuestionan no por sus ideas, sino por su color de piel.

Al contrario, por medio de la «discriminación positiva» no le juzgan por temas que a su predecesora sí. Brown anunció que su fe cristiana le sostenía y no hubo acusación alguna por parte de sus defensores. En cambio el escrutinio contra Amy Coney Barret fue incansable porque es católica, madre de 7 hijos, dos de los cuales son adoptados de Haití y el último tiene Síndrome de Down.

Un legislador demócrata incluso llegó a cuestionarle a Coney Barret si su fe sería un impedimento al momento de evaluar un caso.

El escrutinio contra los jueces nombrados por Donald Trump ha sido riguroso, como es costumbre cuando los jueces son provida. Así le sucedió a Clarence Thomas, cuando Joe Biden todavía era senador y se empecinó contra Thomas.

No obstante, cuando Brown ha sido cuestionada, nuevamente sus defensores acusan que es por su color de piel y no por su conducta.

La juez todavía continúa en proceso de confirmación. Sus simpatizantes sostienen que se trata de discriminación. Mientras sus detractores aseguran que es inviable admitir una juez que no pueda contestar preguntas tan básicas.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com

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