Redacción BLesEl estado demócrata de California informó que gastará 28 millones de dólares para ayudar al presidente Joe Biden en su esfuerzo por mantener en Estados Unidos a los inmigrantes ilegales que están a la espera de una audiencia judicial. 

Bajo la administración del expresidente Trump, los inmigrantes ilegales que fueron apresados en territorio estadounidense, siguiendo la política de “permanecer en México”, debían aguardar en territorio mexicano a la audiencia con el juez que decidía si se le otorgaba un permiso de residencia o no. Tras una serie de cambios en las legislaciones migratorias durante los primeros días de la presidencia de Joe Biden, se autorizó que esa espera se realice en territorio norteamericano.

En este sentido, el estado de California se comprometió a aportar 28 millones de dólares a fin de solventar gastos de alojamiento, comida, salud, transporte y otros, a aquellos inmigrantes que estén a la espera de una resolución judicial por sus solicitudes de asilo. 

“Hemos estado en conversaciones con la administración de Biden a través del Departamento de Seguridad Nacional sobre este cambio en la política en nuestro lado de la frontera y lo que estamos dispuestos a hacer para ayudar a que sea un proceso lo más fluido posible”, dijo. HD Palmer, subdirector de asuntos externos del Departamento de Finanzas de California, según reportó Breitbart.

Acorde a lo informado por las autoridades californianas, aproximadamente 20 millones de dólares de los fondos comprometidos, se destinarán al Departamento de Servicios Generales de California para pagar habitaciones de hotel con el fin de poner en cuarentena y aislar a los migrantes durante siete a diez días en medio de la crisis por la pandemia del virus PCCh.

El financiamiento señala la aceptación y cooperación del gobierno estatal de California con el gobierno federal sobre las nuevas y polémicas políticas de inmigración.

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Se espera que el Departamento de Seguridad Nacional procese a unos 25 solicitantes de asilo a través de la frontera de San Diego por día. Aunque ese número eventualmente podría aumentar a 300 solicitantes de asilo por día.

“Como ha dejado en claro el presidente Biden, el gobierno de Estados Unidos está comprometido a reconstruir un sistema de inmigración seguro, ordenado y humano”, dijo el secretario del DHS, Alejandro Mayorkas, en un comunicado anunciando la nueva política del departamento.

Gavin Newsom, el gobernador demócrata de California, se negó a cooperar con la administración Trump en cuestiones ligadas al esfuerzo realizado para combatir la inmigración ilegal, aprobando una serie de leyes de “estado santuario” que fueron en gran parte confirmadas en la corte federal.

Las políticas migratorias del presidente Biden y sus colaboradores estatales, vienen siendo criticadas desde distintos sectores. Principalmente se condena la flexibilización en las fronteras, y las facilidades de ingreso que se presentan para los inmigrantes ilegales que pretenden ingresar desde la frontera Sur de los Estados Unidos. 

Recientemente el exasesor de inmigración que trabajó en el gabinete del presidente Trump, Stephen Miller, advirtió que la administración de Joe Biden plantea una agenda de inmigración que “borraría fundamentalmente la esencia misma de la nación estadounidense”.

“La legislación presentada por el presidente Biden y los demócratas del Congreso borraría fundamentalmente la esencia misma de la nacionalidad de Estados Unidos”, dijo Miller siendo entrevistado por Fox News a finales de febrero, quien agregó: “Por primera vez, creo en la historia de la humanidad, esta legislación propone enviar solicitudes a inmigrantes ilegales previamente deportados y darles la oportunidad de volver a ingresar al país en un camino rápido hacia la ciudadanía. Esto es inaudito”.

Andrés Vacca– BLes.com