Redacción BLes- El FBI y la Oficina de Investigación de Tennessee hallaron tejido humano en los escombros de la explosión ocurrida en Nashville, Tennessee, EE. UU., el 25 de diciembre. La versión de que el hombre al que pertenecía murió en la explosión genera muchas dudas por otras circunstancias.

El ADN encontrado en medio del desastre corresponde a Anthony Quinn Warner, de 63 años, dueño de la casa rodante en la que estalló el artefacto que terminó con su vida, informaron las autoridades federales de acuerdo con Fox News del 27 de diciembre. 

El hallazgo de la matrícula del vehículo permitió conocer que pertenecía a Quinn Warner, y a falta de otros indicios se descarta la participación de otras personas en el violento suceso.

A pesar de que no se conocen amenazas contra la ciudad, considerada como segura, se declaró toque de queda en el área de la explosión, mientras las autoridades continúan las investigaciones.

No obstante, el hecho de que antes de la explosión una grabación alertara a los vecinos para que evacuaran la zona, lo que fue seguido por algunos de ellos, contrariaría la versión de que Quinn Warner murió en la explosión, abriendo la posibilidad de que ya estuviese muerto.

Se considera la hipótesis de un suicidio, sin embargo, tambien se escucharon varios disparos de arma de fuego, pocas horas antes de la explosión, detalla Los Angeles Times. 

“Tal vez puedan explicar cómo el bombardero solitario intercambió disparos tres veces diferentes con él mismo antes de lanzar el ataque de precisión con misiles que lo mató”, planteó por su parte el usuario de Twitter @jonmccr.

Por otro lado, la víctima tenía experiencia en electrónica y alarmas, según los registros públicos y había transferido recientemente la propiedad de una casa en los suburbios de Nashville.

El ataque afectó un edificio de AT&T, entre otros, y este hecho también dio lugar a otras teorías, reforzadas con las imágenes de un video en las que podría interpretarse la intervención de un tipo de misil, que posiblemente fue arrojado contra las instalaciones de AT&T.

Otras teorías consideran que se trató de un atentado contra las instalaciones de AT&T, tratando de destruir pruebas del fraude electoral del que se acusa a la empresa Dominion Voting System.

“También sabemos ahora que la ubicación, que fue borrada por los mapas de calles de Google, albergaba el complejo de routers VoIP de AT&T / NSA, que permite a la NSA [Agencia de Seguridad Nacional del Departamento de Defensa de los Estados Unidos], espiar todas las conversaciones y textos telefónicos de cualquiera que use la red de AT&T”, cita el medio alternativo WPolitics. 

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Más de 250 miembros del personal del FBI de al menos siete oficinas de campo investigan el caso, en coordinación con la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos e investigadores estatales y locales, según ABC.

José Hermosa-BLes.com