Redacción BLesEl lunes 13 de septiembre el secretario de estado de Estados Unidos, Anthony Blinken, participó de una audiencia con el Comité de Asuntos Externos en el Congreso para responder cuestiones relacionadas a la retirada militar de Afganistán por la que la administración Biden ha sido duramente criticada, reportó The Hill.

En su primera aparición pública —aunque virtual— desde la trágica retirada militar de los Estados Unidos de Afganistán en la que 13 estadounidenses perdieron la vida tras un atentado terrorista, Blinken defendió las decisiones tomadas por el gobierno.

“Heredamos una fecha límite, no un plan”, aseguró el secretario de estado. “El acuerdo alcanzado por la administración previa exigía que todas las fuerzas estadounidenses estuvieran fuera de Afganistán para el 1 de mayo. A cambio, los talibanes dejaron de atacar a nuestras fuerzas, a nuestros socios, y no iniciaron un ataque a las ciudades de Afganistán”.

“Si el presidente no hubiera cumplido los compromisos que asumió su predecesor, esos ataques se habrían reanudado, habríamos reanudado la guerra en Afganistán después de 20 años durante otros cinco, diez o veinte años y habríamos tenido que volver a enviar más fuerzas”, agregó Blinken.

No obstante, en una editorial publicada en el New York Post, el exjefe de gabinete del Pentágono de Trump, Kash Patel, contradijo al secretario Blinken asegurando que él mismo les dejó un plan para retirar las tropas de Afganistán de una manera segura.

“Entregamos todo nuestro plan a la administración entrante de Biden durante la larga transición. El nuevo equipo simplemente no estaba interesado”, escribió Patel en el New York Post el 19 de agosto de 2021.

“El plan acabó siendo bastante sencillo: Se dijo al gobierno afgano y a los talibanes que se enfrentarían a toda la fuerza del ejército estadounidense si causaban algún daño a los estadounidenses o a los intereses estadounidenses en Afganistán” escribió Patel.

“A continuación, ambas partes negociarían para crear un gobierno interino conjunto, y ambas partes debían repudiar a Al Qaeda. Por último, se establecería una pequeña fuerza de operaciones especiales en el país para actuar directamente contra cualquier amenaza terrorista que surgiera. Cuando se cumplieran todas esas condiciones -junto con otras condiciones en cascada- entonces podría comenzar, y de hecho comenzó, la retirada”.

Otros de los puntos que criticaron a la administración Biden fue el haber abandonado y dejado en manos del gobierno afgano la base aérea de Bagram que era controlada por el ejército estadounidense, desde la cual se podría haber evacuado a los estadounidenses y aliados de manera más segura que desde el aeropuerto de Kabul, que fue tomada por los talibanes pocos días después.

“Nada de lo que yo o cualquier otra persona vimos indicaba un colapso del gobierno y de las fuerzas de seguridad en 11 días”, señaló el diplomático. “Esto se desarrolló más rápidamente de lo que anticipamos, incluso en la comunidad de inteligencia”.

Republicanos presionan a Blinken

Según Fox News, al menos tres representantes republicanos pidieron a Blinken que renuncie por su accionar en Afganistán.

El miembro de más alto rango del comité, el representante Michael McCaul, cuestionó al secretario por haber prometido no irse de Afganistán sin antes evacuar a todos los estadounidenses y aliados, cual promesa no cumplió.

“Abandonamos a los estadounidenses tras las líneas enemigas. Dejamos atrás a los intérpretes que tanto usted, señor secretario, como el presidente, prometieron proteger. Puedo resumir esto en una palabra: traición”, afirmó el republicano de Texas.

En una entrevista con la CNN, McCaul aseguró que estos intérpretes que ayudaron al gobierno estadounidense, no solo no podrán salir del país, sino que están siendo ejecutados por los extremistas talibanes, pues son considerados lo peor de lo peor por haberse puesto del lado de los ‘infieles’ (según las creencias musulmanes, infieles son todos aquellos que no son musulmanes).

Steve Chabot, republicano de Ohio, le dijo: “Esencialmente le entregaron ese país y su gente a la buena voluntad de los talibanes, y los talibanes no tienen buena voluntad. Sí, la mayoría del pueblo estadounidense quería salir de Afganistán, pero no así”.

Lee Zeldin, representante de Nueva York fue aún más duro:

“Tenemos una administración que no sabe cómo enfrentarse a un adversario, entendiendo que no respetan la debilidad, sólo respetan la fuerza. Y es muy lamentable, las consecuencias, y creo que usted, señor, debería renunciar. Eso sería liderazgo”.

A pesar de la presión de los republicanos, el secretario Anthony Blinken mantuvo su compostura e hizo caso omiso a los pedidos de renuncia, agradeciendo a los representantes por sus preguntas.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com