El Departamento de Energía reportó la venta de 950.000 barriles de crudo de las reservas estratégicas a la compañía Unipec America Inc, una sucursal de China Petrochemical Corporation, conocida como Sinopec, controlada por el régimen comunista de Pekín. En 2015, BHR Partners, cofundada por Hunter Biden, adquirió una participación de 1.700 millones de dólares en Sinopec Marketing.

Estados Unidos vive una preocupante crisis económica. Escasean productos básicos como la fórmula para bebés y el precio del combustible ha trepado a máximos históricos, lo cual ha llevado la inflación a alcanzar su punto más alto de los últimos 40 años. Es por esta razón que ha generado indignación que la Administración demócrata de Joe Biden haya vendido cerca de un millón de barriles de petróleo de la reserva estratégica de EE. UU. a una empresa china ligada al régimen de Xi Jinping, con la que además su hijo Hunter Biden ha tenido vínculos comerciales.

El Departamento de Energía (DOE, por sus siglas en inglés) anunció en abril la venta de 950.000 barriles de crudo a la compañía Unipec America Inc, una sucursal de China Petrochemical Corporation, también conocida como Sinopec, la cual está controlada por el régimen comunista de Pekín.

Esta negociación se enmarcó dentro de la liberación de 30 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo de EE. UU. para «venta de emergencia» con el propósito de «proporcionar un puente en tiempos de guerra para apoyar a los consumidores estadounidenses y a la economía global en respuesta a la guerra que inició Vladímir Putin contra Ucrania».

Los intereses de Hunter Biden

De las 126 ofertas que recibió el Departamento de Energía finalmente fueron aceptadas 12, entre estas la de Unipec America Inc. Si bien la transacción no llamó inicialmente la atención, pronto se conocieron dos elementos en torno a esta compañía que generaron indignación y sospechas. El primero tiene que ver con el nexo directo con el régimen comunista chino. El segundo es quizá más polémico: la firma de capital privado BHR Partners que adquirió una participación de 1.700 millones de dólares en Sinopec Marketing en 2015 había sido cofundada dos años atrás por Hunter Biden, quien además compró en 2017 una participación minoritaria de 10 % en BHR a través de una LLC de su absoluta propiedad, llamada Skaneateles.

Cuando Joe Biden estaba en campaña aseveró que ninguno de sus familiares mantendría conexiones comerciales «con alguien que se relacione con una corporación extranjera o un país extranjero”. A finales de abril de año pasado, cuando ya había pasado el umbral de los 100 días de gobierno, Fox News revisó registros comerciales chinos que comprobaban que el hijo del presidente aún mantenía una participación de 10 % en BHR Partners.

Un abogado de Hunter Biden le dijo el año pasado a The New York Times que su cliente “ya no tiene ningún interés, directo o indirecto, ni en BHR ni en Skaneateles”. Sin embargo, Daily Wire verificó que en marzo pasado, justo cuando EE. UU. vendió estos 950.000 barriles de petróleo de la reserva estratégica a la mencionada compañía china, los registros en el Sistema Nacional de Publicidad de Información Crediticia de China mostraban que Skaneateles aún conservaba su participación de 10 % en BHR y los registros comerciales en Washington, D.C. todavía incluían a Hunter Biden como el único propietario de Skaneateles.

Piden una investigación

Daniel Turner, fundador de Power the Future, entidad dedicada a promover mejores políticas energéticas, señaló a Fox News que la situación ameritaba una investigación. «El presidente nos dijo que estaba liberando estas reservas para bajar el precio de la gasolina a nivel nacional. Y luego descubres que él, a través de la secretaria (Jennifer) Granholm, del Departamento de Energía, las está vendiendo en el mercado mundial y vendiéndolas a los chinos comunistas. Entonces, estamos vendiendo nuestras materias primas estratégicas, nuestras reservas estratégicas al país comunista [que es] nuestro adversario. Y luego descubres que una de las empresas que negociaba este acuerdo: uno de [sus] principales inversores es, por supuesto, Hunter Biden».

Gasolina más cara para los estadounidenses

Mientras tanto, el estadounidense promedio se ha visto empobrecido por el elevado costo de la gasolina, que llegó a un pico histórico a mediados de junio al superar los cinco dólares el galón del combustible regular, lo cual como consecuencia, ha encarecido la canasta básica.

Para justificar la venta de reservas a China, la Administración Biden afirmó que «abordaría el dolor que sienten los estadounidenses en la bomba (de gasolina)» y «ayudaría a reducir los costos de energía».

Si bien el promedio nacional para este 8 de julio ha retrocedido hasta los 4,72 dólares el galón de la gasolina regular, sigue siendo una reducción mínima si se toma en cuenta que justo hace un año se encontraba en 3,14 dólares.

Según un informe de Reuters publicado el miércoles 6 de julio, solo durante el mes anterior se enviaron al extranjero más de cinco millones de barriles de petróleo de la reserva estratégica y al menos un envío tuvo China como destino.

Biden le vendió petróleo a un comprador de crudo ruso

El gobierno de Joe Biden ha insistido en que la venta de reservas estratégicas de crudo a Unipec «apoyaría a los consumidores estadounidenses y la economía mundial en respuesta a la guerra iniciada por Vladímir Putin contra Ucrania» y combatiría el «aumento de precios de Putin».

Sin embargo, lo que hizo la Administración de Joe Biden fue venderle reservas de petróleo a un transportador de crudo ruso en medio de las sanciones impuestas por occidente. De acuerdo con la plataforma financiera Bloomberg, en el mes de mayo, Unipec «aumentó significativamente la cantidad de petroleros contratados para enviar crudo clave desde el este de Rusia».

Dicha compra sucedió a pesar de que Unipec dijo un mes antes que «no compraría más petróleo ruso en el futuro». Las declaraciones fueron posteriores a decir que detendría las compras luego de los «envíos que llegaron en marzo y que debían llegar en abril».

El expresidente Donald Trump advirtió durante la campaña de 2020 lo siguiente: «La agenda de Joe Biden es ‘Made in China’, la mía es ‘Made in the USA’». Los movimientos del gobierno demócrata parecen estarle dando la razón al exmandatario republicano.

Políticas de Biden pasan factura

Tres de cada cuatro estadounidenses se declaran inconformes con las políticas energéticas de Joe Biden, según un estudio de Gallup realizado en febrero. La inconformidad crece acorde sube el precio de la gasolina.

Por primera vez en la historia, el galón promedio del combustible regular superó los 5 dólares a mediados de junio. Ante esta situación, el presentador de CNN Victor Blackwell le preguntó al asesor económico de Biden, Brian Deese: «¿Qué les dices a esas familias que dicen: ‘Escuchen, no podemos permitirnos pagar 4,85 dólares por galón durante meses, si no años?’».

Su respuesta fue: «Se trata del futuro del orden mundial liberal y tenemos que mantenernos firmes».

Lo que pareciera un guion propio de una teoría de conspiración lo dijo en vivo un alto funcionario del gobierno estadounidense.

Vale recordar que la agenda ambientalista empujó a Joe Biden a emprender una supuesta guerra contra la industria del petróleo y el gas. Durante su campaña electoral de 2020 prometió «acabar con los combustibles fósiles».

Como consecuencia, canceló el oleoducto Keystone XL que costó miles de empleos y redujo el acceso a combustibles. Fue parte de la agenda en su primer mes en el gobierno, donde además implementó una moratoria sobre nuevos arrendamientos de gas en terrenos federales.

De la mano del Comité de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes ha habido una presión incesante sobre los principales ejecutivos petroleros para que produzcan menos gasolina. El motivo es la lucha contra el cambio climático. Acorde menor es la producción petrolera, mayores han sido los precios de la gasolina.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com

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