La asesora climática de Biden, Gina McCarthy, deja la Casa Blanca, y su puesto será reemplazado por dos personas: su vice, Ali Zaidi, y el ex jefe de campaña de los Clinton, John Podesta.

A pesar de que su equipo de comunicación evita hablar de los altos precios de la energía y trata de mostrar que todo está bien, internamente en la Casa Blanca están disconformes con las decisiones tomadas en el último año y medio que llevaron a la peor crisis energética en 50 años.

Desde el día que asumió Biden, designó a Gina McCarthy como Asesora Presidencial para la Energía Limpia, quien lideró la guerra contra el fracking y promovió un decreto que firmó Biden a principios del 2021 frenando todos los nuevos pozos no convencionales de petróleo.

Fue McCarthy quien asesoró a Biden para que cancelara el oleoducto Key Stone XL y en otra oportunidad para que prohibiera la explotación maritima de nuevos yacimientos. El plan demócrata consistía en reemplazar toda la energía barata que sería producida con estos combustibles por energías renovables.

Sin embargo, y a pesar de los avisos de la oposición, las energías renovables actualmente no tienen la eficiencia ni la magnitud para hacer frente con costos razonables la demanda de energía de los Estados Unidos. Por lo que la política fue un fracaso, los precios de la energía se dispararon y el país actualmente importa gran parte de su consumo interno.

Los estados que menos hicieron la transición verde que pidió McCarthy están logrando sobrevivir la crisis, pero estados como California anunciaron la semana pasada apagones voluntarios para ahorrar energía, incluso pidiéndole a su población que no carguen sus autos eléctricos para no presionar la débil matriz energética californiana.

Es por eso que este lunes Biden le pidió la renuncia a McCarthy, quien lideraba el Consejo de Energía Limpia e Innovación Verde. Pero lo verdaderamente extraño es el reemplazo que eligió: el infame John Podesta, quien se encargará de implementar las políticas climáticas mientras que el abogado Ali Zaidi quedará al frente del Consejo.

Podesta tiene una larga carrera política y es una de las principales figuras del Partido Demócrata. Fue Jefe de Gabinete de Bill Clinton, luego asesor presidencial de Barack Obama y dirigió la fracasada campaña de Hillary Clinton. Pero muchos lo recordarán por sus vinculos a Jeffrey Epstein y sus denuncias por participar en su red de pedofilia.

El nombre de Podesta empezó a aparecer en los medios no por su rol en la estrategia de campaña de los Clinton, si no por aparecer en los comprometedores correos privados de Hillary, aquellos que había guardado ilegalmente en un servidor privado cuando era funcionaria y que borró cuando se le pidió que los entregara, no sin antes ser hackeada (aparentemente por Rusia) y ellos publicados en WikiLeaks.

En estos e-mails, Podesta está constantemente hablando en código, refiriéndose a pizzas de queso, algo que lamentablemente se ha convertido en los últimos años en una jerga común para hablar de “pornografía infantil“, ya que en inglés tienen las mismas iniciales (“cheese pizza”/”child pornography”), según explica el periodista Luke Andrews para el Daily Mail.

Con frases como “trae las pizzas de queso más jóvenes que tengas“, estos correos dieron mucho de que hablar en la campaña del 2016, que finalmente resultó en la victoria de Donald Trump, quien lanzó una investigación de la red de pedofilia más grande del mundo, la del donante demócrata Jeffrey Epstein.

El nombre de Podesta volvió a viralizarse cuando apareció en la lista de pasajeros del avión Lolita Express, con el que Epstein llevaba a sus clientes a su isla privada donde prostituía a menores de edad.

Por mucho tiempo no se sabía si la lista era real, pero en 2020 fue aceptado como evidencia bajo el rótulo de Evidencia GX52 en la causa contra su mujer, Ghislaine Maxwell, quien fue finalmente condenada a 20 años de prisión.

El pequeño anotador que fue reconocido por Juan Alessi, empleado de la mansión del pedófilo en Palm Beach, Florida, donde aparecen nombres de las mujeres que la red secuestró y sometió por años, pero también están, los nombres de algunos clientes, entre quienes aparece el infame Podesta.

Después de semejante escrache público, muchos pensaron que Podesta, a sus 73 años, bajaría el perfil y se retiraría de la vida pública, pero ocurrió todo lo contrario. Ahora el acusado de pedófilo liderará las políticas públicas verdes de Biden.

Fuente: La Derecha Diario

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