Redacción BLes– Luego de que la administración Biden pidiera autorización al gobierno de Turquía para desplegar un par de buques de guerra por el Mar Negro, en previsión de posibles ataques contra Ucrania por parte de Rusia, desistió de la operación. 

Todo parece indicar que Biden se rindió ante el fuerte reclamo emitido por el gobierno del presidente de Rusia, Vladimir Putin, de acuerdo con The Washington Free Beacon del 15 de abril. 

“Estados Unidos canceló ayer verbalmente su paso. Todavía no hemos recibido una declaración escrita”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, en una entrevista con la televisión NTV, informó Bloomberg. 

Y agregó: “Los barcos todavía pueden pasar dentro de los tres días posteriores a los programados, pero si no lo hacen entonces tienen que notificar a Turquía de nuevo con 15 días de antelación a su paso”.

Por su parte la respuesta de Rusia fue lacónica y contundente, declarando que el acercamiento de los buque de guerra es “extremadamente provocativo”. 

Asimismo, el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Ryabkov, dijo que tales acciones solo aumentarían la determinación de su país de defender a la población de habla rusa que habita en la región de Crimea. 

Uniendo los hechos a las palabras, la armada rusa comenzó el 14 de abril ejercicios militres en el Mar Negro disparando contra blancos en la superficie y en el aire.  

Ante el aumento de la tensión por esta crisis, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, pidió el 13 de abril a Moscú detener sus maniobras militares en la frontera ucraniana.

En este sentido se expresó también el presidente turco, Tayyip Erdogan, quien calificó de “preocupantes” los despliegues de Rusia en la región ucraniana oriental de Donbass.

Asimismo, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente estadounidense, Joe Biden, pidieron el miércoles a Rusia que retirara su dotación militar del área. 

Luego de que Biden sugiriera que adoptaría medidas mucho más estrictas contra este país, llegando inclusive a llamar a Putin “asesino”, los hechos no parecen respaldar sus palabras. 

Rusia acumula una gran cantidad de equipo bélico en la frontera con Ucrania, lo que alarma a los países europeos, y en particular a la OTAN que tiene la misión de protegerla militarmente. 

Desde el 30 de marzo, veintiocho grupos tácticos de batallones de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa están estacionados a lo largo de la frontera estatal de Ucrania.

Por su parte el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, condenó los movimientos de las tropas rusas a través de la frontera, en un mensaje a través de su cuenta de Twitter.

“La flexión muscular en forma de ejercicios militares en la frontera con Ucrania es un intento de presionar en las negociaciones sobre el alto el fuego y la paz como nuestro valor”, escribió.

Y agregó: “Siempre estamos listos para las provocaciones. El ejército no es solo fuerza y poder, sino también sabiduría y equilibrio”.

No obstante, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo: “No nos dejamos llevar por las ilusiones. Lamentablemente, las realidades a lo largo de la línea de compromiso son bastante aterradoras. Las fuerzas armadas ucranianas realizan provocaciones. No son casuales. Han sido muchas”. 

Además advirtió que si la OTAN enviaba tropas provocaría más tensiones, lo que obligaría a Moscú a tomar medidas adicionales para garantizar su propia seguridad.

Sin embargo, los aviones de combate de la OTAN intervinieron el 29 de marzo diez veces, interceptando seis grupos diferentes de aviones militares rusos cerca de su espacio aéreo.

La guerra desarrollada en esta región en el 2014, causó al menos 14.000 muertos, y ahora las fuerzas armadas ucranianas se encuentran en máxima alerta.

Por José Hermosa – BLes.com