Redacción BLes – El presidente estadounidense, Joe Biden, firmó más de 52 órdenes ejecutivas a los pocos días de asumir el cargo, muchas de ellas destruyendo el legado del expresidente Donald Trump. Ahora, en la escena internacional pareciera incapaz de sostener las importantes causas de su predecesor en bien de Estados Unidos.

Así lo hace notar el ex director interino de inteligencia nacional de la administración Trump, y exembajador ante Alemania, Richard Grenell, al referirse al aparente sometimiento de Biden ante la canciller Angela Merkel, según Fox News del 9 de febrero. 

“Hay que reconocérselo a la canciller Merkel: Ella superó a Joe Biden en solo tres semanas”, declaró Grenell.

Y agregó: “Merkel dejó claro que no tomaría partido entre la China comunista y la América capitalista, revirtió la retirada de 10.000 tropas estadounidenses que Trump había anunciado previamente y consiguió que la administración Biden dejara de aplicar las sanciones del [gasoducto] Nord Stream 2″, relatando los logros de la canciller.

Un artículo de Politico del 26 de enero describe que Merkel rechazó el martes los llamamientos para que Europa elija un bando entre Estados Unidos y China, en un guiño a la petición realizada por el presidente chino Xi Jinping un día antes.

Es por eso que se cree que Alemania negociará con el Partido Comunista de China (PCCh), como lo ha hecho habitualmente, sin denunciar las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por estos, que llegan hasta el genocidio. 

De esta manera Biden desecha las exitosas políticas sostenidas por Trump para evitar que países como Alemania se aprovecharan indebidamente de Estados Unidos, y atentaran contra su estabilidad en el ámbito internacional. 

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Trump no solo le exigió a Alemania que pagara sus aportes para el sostenimiento del sistema de seguridad de la OTAN, sino que fuera coherente respaldando a EE. UU. en decisiones que beneficien a todos los aliados.

Ahora, con Biden, Alemania no solo sigue disponiendo de los militares estadounidenses en su país, sino que comprará gas a Rusia, país contrario a Occidente.

Asimismo, posiblemente Berlín seguirá ayudando a Irán a evadir las sanciones impuestas por Trump para restringir su producción de uranio con fines bélicos. De hecho, Alemania es el mayor socio comercial europeo del régimen iraní.

Para Grenell el “mensaje es que se puede tener una política de ‘Alemania primero’, tener sus negocios totalmente comprometidos con China, y no es necesario tomar partido entre la China comunista y Estados Unidos”.

También señaló: “Merkel siempre quiso volver a la mesa en la que se sienta frente a un presidente estadounidense débil”.

Situación por completo contraria a la que marcó Trump al decirle a Merkel: “No te culpo por querer políticas que beneficien a Alemania, pero no puedes culparme por dar la cara por Estados Unidos”. 

Por su parte, Grenell insiste en la ventajosa gestión de Merkel ante Biden, en la que se acerca a una complaciente situación: “Los europeos quieren volver a los días en que los estadounidenses piden amablemente algo, los europeos ignoran la petición, y todos van a cenar con una elegante botella de vino”.

José Hermosa – BLes