Redacción BLes- La administración Biden anunció su decisión de levantar las sanciones impuestas por Estados Unidos al grupo terrorista hutí, de Yemen, apoyado por Irán, en medio de la oleada de disposiciones que destruyen los logros del expresidente Donald Trump.  

“Después de una revisión exhaustiva, podemos confirmar que [el secretario de Estado Antony Blinken] tiene la intención de revocar las designaciones de Organización Terrorista Extranjera y Terrorista Global Especialmente Designado de Ansarallah [hutí]”, anunció el Departamento de Estado según anunció Reuters el 5 de febrero. 

Las decisiones de Biden podrían ir derivando hacia un impredecible aumento de la violencia en el cercano oriente, dado que atentaría contra las alianzas de paz establecidas en esa región del mundo por Trump, quien tampoco inició ningún conflicto bélico en el mundo.

Este grupo armado fue declarado “organización terrorista extranjera” (FTO, por la sigla en inglés) como parte de la estrategia de aislar a Irán y apoyar también a los saudíes en la región.

“Las fuerzas huties son terroristas, suscritas por la teocracia, la cleptocracia que dirige la República Islámica de Irán”, fueron parte de las declaraciones del exsecretario de Estado Mike Pompeo el mes pasado. 

Y agregó: “Ese régimen está financiando un programa de misiles, financiando capacidades dentro de Yemen que ponen en riesgo a Europa, ponen en riesgo a Oriente Medio”.

Las milicias hutíes se apoderaron de gran parte del territorio de Yemen, incluida la capital de Saná, en 2014, en su guerra separatista contra el gobierno.

Por su parte, Arabia Saudí conformó una coalición y  contraatacó en el 2015. Las víctimas ascienden a 112.000 personas y la infraestructura del país quedó arrasada. 

Los hutíes también causaron “violaciones continuas y generalizadas de los derechos humanos y del derecho internacional con impunidad; y de la escalada de los combates y su impacto en la población civil, incluidos los desplazamientos”, según un informe revelado por Fox News. 

Simultáneamente 13,5 millones de yemeníes sufren inseguridad alimentaria, según los cálculos de la ONU.

La ONU también confirmó que el régimen iraní envía armas y partes de estas, incluyendo misiles guiados antitanque, rifles de francotirador y lanzadores de cohetes antitanques, a los hutíes.

La crisis con Irán es causada por su incumplimiento del acuerdo según el cual debía suspender el enriquecimiento de uranio, elemento esencial en la fabricación de las destructivas bombas atómicas. También por financiar el terrorismo en el mundo. 

Por estas razones el expresidente Trump se separó de ese acuerdo fallido y le impuso drásticas sanciones al régimen de Irán.  

Por otro lado, las acciones de Biden durante sus pocos días de gobierno se caracterizan por la fuerte tendencia a cumplir con la agenda izquierdista y por destruir el legado de Trump, lo cual es muy criticado.

De hecho, los republicanos esperan hacerlo responsable de las órdenes ejecutivas que puedan resultar más dañinas para los estadounidenses. 

Con Biden: “El pantano ha vuelto a dirigir el espectáculo, y Biden no ha perdido tiempo en aplicar las políticas destructivas y asesinas de empleo sobre las que los republicanos advirtieron a los estadounidenses durante la campaña”, escribió McDaniel en Daily Caller el 5 de febrero.

Por todo esto es que el partido republicano pedirá cuentas a Biden y a los demócratas, en defensa de los intereses de los estadounidenses.

McDaniel considera que los ciudadanos harán que su partido retome las mayorías en el Senado y en la Cámara de Representantes, para retornar con políticas “que crean empleo, crecimiento económico y amplían las oportunidades para todos”, según dijo.

José Hermosa-BLes.com