Redacción BLes– Mientras el Partido Comunista de China (PCCh) fue ratificado hace tan solo dos meses como la mayor amenaza para Estados Unidos, por el entonces director de Inteligencia Nacional, John Ratcliffe, ahora el presidente, Joe Biden, anuncia que creará un nuevo grupo de trabajo sobre China. 

Este grupo trabajará desde el Pentágono, anunció Biden en la visita que hizo a este organismo el 10 de febrero, y será dirigido por Ely Ratner, asesor principal del Secretario de Defensa, Lloyd Austin, según anunció Axios. 

El Pentágono mismo advirtió a finales de septiembre: “El objetivo del Ejército Popular de Liberación (EPL) es convertirse en un ejército de ‘clase mundial’ a finales de 2049”, en un informe al Congreso de EE. UU., por esto el grupo de trabajo de China le impuso sanciones para controlar su expansión.

En este sentido el Secretario de Defensa, Dr. Mark T. Esper, resaltó que la función del EPL no es defender una nación o una constitución sino al PCCh.

“A diferencia de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, el Ejército Popular de Liberación no es un ejército que sirva a su nación o a una Constitución”, tuiteó Esper, el mes pasado.

Agregando: “En cambio, sirve al Partido Comunista chino en sus intentos de socavar las reglas y normas en todo el mundo. Más información en el último informe del Departamento de Defensa”.

En este contexto, Biden sigue creando polémica porque varios de sus altos funcionarios han tenido fuertes vínculos con el PCCh, dando a entender que apoya al régimen comunista.

Tal es el caso del alto asesor, Kurt Campbell, quien presidió hasta  agosto un grupo de propaganda del Partido Comunista de China (PCCh).

Campbell es ahora el coordinador jefe de la política para Asia en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por la sigla en inglés), y ayudó a fundar la U.S.-China Strong Foundation, un centro de pensamiento que apoyaba los programas políticos y económicos del PCCh, según The Washington Free Beacon del 27 de enero.

Un caso similar es el de la embajadora de Estados Unidos ante la ONU elegida por Biden, Linda Thomas-Greenfield, quien hizo publicidad para el Partido Comunista Chino (PCCh), en uno de los Institutos Confucio de África en 2019.

Thomas-Greenfield fue contratada por el Grupo Albright Stonebridge, una empresa de cabildeo con profundos vínculos con el PCCh, según informó The National Pulse el 27 de enero.

De hecho, los propios Institutos Confucio están financiados por el PCCh, que los utiliza para la propaganda y la influencia cultural y política en los países donde se encuentran, además de robar supuestamente la propiedad intelectual.

Peor aún, el 16 de enero la administración Biden anuló, sin notificar a la prensa, una propuesta realizada por el expresidente, Donald Trump, para monitorear la actividad de los Institutos Confucio.

Esta polémica acción de Biden permitirá que el PCCh continúe adoctrinando a los estudiantes estadounidenses y presente una imagen positiva de su régimen, aun cuando a puertas cerradas persigue, tortura y mata a sus propios ciudadanos.

El representante republicano líder minoritario del Congreso, Kevin McCarthy, reaccionó a la noticia en su cuenta de Twitter.

“Ha pasado un año desde que el Partido Comunista Chino dejó que una pandemia se extendiera por todo el mundo”, recordó McCarthy en un tuit.

Y agregó: “En lugar de hacerlos responsables de ocultar la verdad, la Administración Biden está recompensando a China permitiendo que su propaganda se infiltre en nuestros campus universitarios”.

Asimismo, uno de los usuarios de Twitter señala que Biden debió haber sido felicitado por el líder PCCh, Xi Jinping, por su colaboración. 

“Tiktok, Instituto Confucio … ¡Buen trabajo, Joe! habría dicho Xi”, escribió el usuario de Twitter @LszKelvin el 11 de febrero. 

José Hermosa-BLes.com