Mientras los ojos están puestos en Ucrania, el presidente demócrata aprovecha para nominar una jueza defensora de Black Lives Matter para el máximo tribunal federal.

El presidente Joe Biden anunció este viernes que nominará al jueza Ketanji Brown Jackson, recientemente ingresada a la Corte de Apelaciones de Estados Unidos del Circuito del Distrito de Columbia, para suceder al juez progresista Stephen Breyer en la Corte Suprema.

Mientras observamos que la libertad es atacada en el extranjero, estoy aquí para cumplir con mis responsabilidades en virtud de la Constitución para preservar la libertad en el país”, dijo Biden en un evento en la Casa Blanca el viernes por la tarde, en referencia a la invasión de Rusia a Ucrania.

Biden aprovechó el conflicto en el extranjero para anunciar su controvertida nominación. La jueza Brown Jackson, afroamericana, es defensora del grupo supremacista negro Black Lives Matter y ha tenido fallos muy politizados hacia la extrema izquierda.

Durante demasiado tiempo, nuestro gobierno, nuestros tribunales, no se han parecido a Estados Unidos”, justificó su designación Biden. “Creo que es hora de que tengamos una Corte que refleje como se ve nuestra nación”.

El discurso de Biden fue muy corto. Rápidamente Jackson tomó la palabra y habló sobre cómo se inspiró en las mujeres negras antes que ella para su carrera. “Solo puedo esperar que mi vida y mi carrera, mi amor por este país y la Constitución, y mi compromiso de defender el estado de derecho y los principios sagrados sobre los que se fundó esta gran nación, inspiren a las futuras generaciones de estadounidenses”, dijo Jackson.

Si se confirma, Jackson se convertiría en la primera mujer negra en servir en la Suprema Corte. Con 51 años, también sería la segunda jueza más joven del tribunal actual (la jueza conservadora Amy Coney Barrett cumplió 50 años en enero).

Como sucesora de un progresista como el juez Breyer, quien fue designado por el presidente Bill Clinton en 1994, Jackson no cambiaría la actual mayoría conservadora, que se mantendrá en 6-3 en la Corte.

El camino en el Senado

Actualmente, los demócratas tienen 50 senadores y los republicanos otros 50. Para aprobar a Jackson, Biden necesita convencer por lo menos a un senador republicano, algo fácil de hacer, por lo que se espera una rápida aprobación de la jueza izquierdista.

El senador republicano Lindsey Graham, más afín al gobierno demócrata y quien parecía que iba a ser quien preste su voto, criticó duramente la nominación.

Graham, un acérrimo anti-Trump, había estado alentando la nominación de la progresista Michelle Childs, jueza del Tribunal de Distrito de EE.UU. en Carolina del Sur, Estado que representa el senador. Tras el anuncio, Graham tuiteó que la nominación de Jackson “significa que la izquierda radical se ha ganado al presidente Biden una vez más”.

Graham es uno de los tres republicanos, junto con las senadoras republicanas Susan Collins de Maine y Lisa Murkowski de Alaska, que ya votaron a favor de Jackson durante su confirmación para la Corte de Apelaciones, y quienes Biden está tratando de convencer que le vuelvan a prestar su voto.

El líder de la mayoría del Senado, el demócrata Chuck Schumer, dijo en un comunicado que se encargará de que Jackson reciba una audiencia “rápida” en las próximas semanas y se comprometió a que sea confirmada en la Cámara Alta “sin sorpresas”.

La nominación histórica de la jueza Jackson es un paso importante para garantizar que la Corte Suprema refleje la composición de la Nación en su conjunto”, dijo Schumer, en referencia a que es negra en un tribunal con mayoría de jueces blancos.

Pero si lo que se quiere es tener un fiel reflejo de la compisición racial del país, los negros pasarán a estar sobre representados. De los 9 jueces, la Corte tendrá 2 afroamericanos: el conservador Clarence Thomas y ahora Kanji Brown Jackson. Esto implica que el 22,2% de la Corte estará compuesta por afroamericanos, mientras que la población negra en Estados Unidos es del 12,4%, según el último censo del 2020.

Quién es Ketanji Brown Jackson

En sus primeros días en la Casa Blanca, Biden elevó a la jueza de izquierdista Ketanji Brown Jackson, nombrándola el año pasado a la Corte de Apelaciones de EE.UU. para el Distrito de Columbia, que se considera la segunda corte federal más poderosa del país.

Ketanji, de 51 años, trabajó para Breyer y tiene su título en la Facultad de Derecho de Harvard, el mayor semillero de jueces de la Corte Suprema en la historia del país.

Es una jueza ultra-militante y todos sus fallos han estado cargados de un enorme contenido político. Ha defendido las violentas protestas de Black Lives Matter, y como jueza federal ordenó al exabogado de la Casa Blanca de Trump, Don McGahn, que cumpliera con la citación del Congreso para testificar sobre las protestas del 6 de enero, aunque no había ninguna ley que se lo exigiera.

Como jueza de apelaciones, firmó la polémica opinión que ordenaba la divulgación de los documentos de la Casa Blanca de Trump para que el Comité Investigador del 6 de enero pueda disponer de esta información como evidencia, algo que juristas y expertos aseguran que viola el debido proceso de la justicia, y que es algo que solo debería hacerse en un tribunal, no en un comité legislativo.

Fuente: La Derecha Diario

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.