A la Casa Blanca no le quedó otra alternativa que responder por qué el mandatario puso a sus espaldas a dos militares, cuando está prohibido que las instituciones formen parte de posiciones políticas.

Joe Biden pronunció la noche del 1 de septiembre el discurso más polarizado desde que asumió la Presidencia de Estados Unidos. Además de calificar como «amenaza» y «extremistas» a los seguidores del exmandatario Donald Trump, también usó una escenografía acorde con su tono: luces rojas, sombras y posiblemente lo más polémico, infantes de marina.

El Cuerpo de Marines de EE. UU., como parte de la Armada estadounidense, no debe tener inclinaciones políticas. Es parte del respeto que debe mostrar la institución, como garantía de su imparcialidad y en pro de la defensa del país y de los ciudadanos. Sin embargo, el mandatario demócrata —o sus consejeros— decidieron que sería buena idea incluirlos, cuidando sus espaldas.

Un día después, era inevitable que la pregunta surgiera durante una conferencia de la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre. «¿Por qué Biden pronunció lo que sonó mucho como un discurso con carga política como un evento oficial de la Casa Blanca y financiado por los contribuyentes, con dos marines en uniforme?», preguntó uno de los periodistas. La respuesta, fue todo menos clara.

La funcionaria no solo negó el tinte político del discurso sino que además agregó que la presencia de los infantes de marina «pretendía demostrar el respeto profundo y permanente que el presidente tiene por estos miembros del servicio». Esa fue la excusa.

Instituciones partidistas

No es la primera vez que la imagen de instituciones estadounidenses queda en entredicho bajo la Administración Biden y eso enciende las alarmas por ser una de las primeras señales de la pérdida de democracia.

Uno de los casos más polémicos fue que para captar soldados. El Ejército de EE. UU. publicó un video con guiños a una supuesta igualdad social a través de marchas y preferencias sexuales. Con esa trama, el corto caricaturizado apelaba a un público «woke» para engrosar sus filas. Otra polémica, esta vez por sesgo político, apuntó directamente al FBI por el allanamiento a la residencia en Mar-a-Lago de Trump. Ahora, el escrutinio apunta al uso que se le da al Cuerpo de Infantería de Marina.

Esa imagen, de Biden haciendo puños con sus manos, expresión de odio, luces rojas y flanqueado por los infantes de marina, fue el detonante para que las críticas se avivaran. Tanto así que desde CNN también hicieron la acotación. «No hay nada inusual o incorrecto en que un presidente pronuncie un discurso político, es inherente a la descripción del trabajo, pero hacerlo contra un telón de fondo de dos infantes de marina parados y la Marine Band es una ruptura con las tradiciones de la Casa Blanca», comentó Jeff Zeleny, jefe de corresponsales.

Biden negó su discurso

A toda esta situación se suma el broche de oro. El mandatario demócrata negó haber arremetido contra el Partido Republicano. «No considero que ningún partidario de Trump sea una amenaza para el país», respondió a uno de los periodistas al día siguiente. Sin embargo, horas antes estas habían sido sus palabras textuales:

“No hay duda de que el Partido Republicano de hoy está dominado, impulsado e intimidado por Donald Trump y los republicanos del MAGA. Y eso es una amenaza para este país”.

Una frase similar publicó en Twitter antes de hablar desde el Independence Hall.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

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