Redacción BLesEn un capítulo más de la batalla gramatical de la izquierda por reformar el idioma a su conveniencia, la administración Biden ordenó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) que cambien los términos en los que se refieren a quienes ingresan ilegalmente al país, prohibiendo hablar de “inmigrante ilegal”.

El cambio se detalla en una serie de memorandos enviados el lunes a los jefes de departamento del ICE y del CBP, los principales encargados de hacer cumplir las leyes federales de inmigración en el país, según copias obtenidas por The Washington Post

Las nuevas normativas son parte del esfuerzo continuo para revertir las políticas responsables del presidente Donald Trump respecto a la situación migratoria y promover los esfuerzos de Biden para construir un sistema de inmigración más flexible.

Los departamentos deberán dejar de utilizar los términos “extranjero ilegal”, “extranjero” y “asimilación”, en cambio se les pidió que utilizaran términos como “no ciudadano” o “migrante”, “indocumentado” e “integración”. 

Los memorandos también buscan enviar una señal clara a un par de agencias de aplicación de la ley y a sus sindicatos asociados que respaldaron la candidatura presidencial de Trump, instando a que bajo la administración de Biden, su enfoque debe cambiar.

“Como la principal agencia de aplicación de la ley de la nación, establecemos un tono y un ejemplo para nuestro país y nuestros socios en todo el mundo”, dijo Troy Miller, el principal funcionario de CBP, en su memorando. 

“Hacemos cumplir las leyes de nuestra nación y al mismo tiempo mantenemos la dignidad de cada individuo con quien interactuamos. Las palabras que usamos son importantes y servirán para conferir aún más esa dignidad a quienes están bajo nuestra custodia”.

El director interino de ICE, Tae Johnson, se hizo eco de esas palabras en un memorando separado, diciendo: “En respuesta a la visión establecida por la Administración, ICE se asegurará de que las comunicaciones de la agencia utilicen la terminología preferida y el lenguaje inclusivo”.

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Los agentes fronterizos utilizan habitualmente los términos “extranjeros” e “ilegales” en las redes sociales, en comunicados de prensa y en memorandos para referirse a las personas que detienen por violar las leyes civiles de inmigración o cruzar la frontera ilegalmente. Todavía no está resuelto cómo deberán expresarse cuando deban completar determinados documentos legales que requieren el uso de estos términos entendidos desde su definición técnica-legal.

Los defensores de los inmigrantes, quienes tienen una influencia cada vez mayor en la Casa Blanca, argumentan que los términos son arcaicos y deshumanizantes, y deberían descartarse en favor de un tono más civilizado.

Biden propuso eliminar el término extranjero de las leyes federales de inmigración en el proyecto de ley de ciudadanía que envió al Congreso en su primer día en el cargo.

En la misma línea, los demócratas de la Cámara de Representantes presentaron una legislación en enero para prohibir el uso del término “extranjero ilegal” y “extranjero” en las leyes y documentos federales.

Este tipo de imposición que atenta contra el lenguaje tradicional, no se ve solo en el ámbito político, sino también en el ambiente educativo y periodístico.

Sin ir más lejos, a mediados de marzo, en una actualización de su estilo editorial, los empleados del Wall Street Journal pudieron acceder a una notificación la cual especifica que si bien se permitirá a los reporteros continuar utilizando el término “inmigración ilegal” para describir el proceso de llegada y permanencia de extranjeros ilegales en los EE. UU., Ya no permitirá que se describan individuos como “ilegales” o “inmigrantes ilegales” en un esfuerzo por luchar contra las etiquetas

Detrás de esta imposición en la forma de expresarse, hay una verdadera batalla gramatical a través de la cual la izquierda pretende imponer su ideología en diferentes áreas como los asuntos de género y la idea de flexibilizar las fronteras y eliminar las culturas tradicionales. 

El término “inmigrante ilegal” es sumamente específico y sirve para clasificar un sector de la población en un estado innegable al que pertenecen, pretender eliminar esa categoría tiene como consecuencia directa cancelar la posibilidad de describir, llamar o categorizar a un tipo de ciudadano que justamente en tiempos actuales resulta sumamente importante poder identificar para abordar la preocupante problemática que hay al respecto en la frontera Sur de los Estados Unidos, eliminar la categoría no sería otra cosa que esconder el problema, lo cual es sin duda lo que desea la izquierda. 

Existe un término para no llamar a algo por lo que verdaderamente es: orwelliano.

 Andrés Vacca– BLes.com