Redacción BLesSe espera que el presidente estadounidense, Joe Biden, firme hoy la Orden Ejecutiva que imponga la vacunación contra el Covid o virus PCCh (Partido Comunista de China) a todos los trabajadores federales, y a los trabajadores que dependan de los contratistas. 

Además, ya no se tendrán en cuenta los resultados negativos de las pruebas para determinar si alguien está o no contaminado. Los resultados negativos eximían antes a las personas de ser inoculadas, señaló CNN el 9 de septiembre.  

Según lo calculado por la Casa Blanca, la nueva norma será aplicable a unos 2,5 millones de trabajadores. 

Asimismo, abarcará a los empleados del Departamento de Defensa, del Departamento de Asuntos de los Veteranos, del Servicio de Salud Indio y de los Institutos Nacionales de Salud.

Junto con el mayor impulso a la campaña de vacunación se anunciaría un aumento de las pruebas y una mayor exigencia en el uso de las mascarillas. 

Paralelamente, la administración Biden prepara la aplicación de las “dosis de refuerzo” o tercera dosis para quienes ya recibieron las dos anteriores. 

Por otro lado, el procedimiento irregular que ha seguido la aprobación de la vacuna y otros resultados contradictorios, como los numerosos efectos adversos y el desconocimiento de los efectos a largo plazo, hace que un alto porcentaje de la población se resista a tomar el medicamento. 

Estas posturas se expresan con abundancia a través de las redes sociales, ante la imposición de la vacunación de la administración Biden.

“Ridículo. Hay muchas personas con inmunidad natural. Eso es tan bueno o mejor que una vacuna que dura solo de 6 a 9 meses. Mi hijo de 30 años tuvo Pfizer en enero. Recibió COVID la semana pasada”, considera la usuaria de Twitter @MargoP23017985.

“Mucha gente va a morir. El gobierno federal es uno de los empleadores más importantes. Maldita sea”, opina la internauta @lanaclaudine.

Para otro usuario de Twitter esta Orden Ejecutiva de Biden podría ocasionar una escasez de trabajadores. 

“Qué basura, necesitamos ver una escasez masiva de trabajadores”, escribió el usuario identificado como @MR305OFFICAL. 

Aún más, especialistas como el inventor de la tecnología ARN mensajero aplicada a la vacuna contra el covid, Dr. Robert Malone, consideran que la vacunación masiva podría aumentar la peligrosidad de la infección.

“La vacuna hace que el virus se vuelva más infeccioso de lo que sería en ausencia de la vacunación. Esta es la pesadilla de los bacteriólogos”, sostiene el Dr. Malone con base en experiencias anteriores, según declaró ante Steve Bannon el 28 de julio. 

Esto es por una reacción de los anticuerpos que ya se presentó en los años sesenta con el virus sincitial respiratorio: “Y causó más muertes de niños en los receptores de la vacuna que en los no vacunados”, citó el Dr. Malone quien prevé que la misma tragedia se puede repetir ahora.

No queda claro si la orden ejecutiva que se firmará hoy anulará el procedimiento para que los militares que no deseen aplicarse la vacuna contra el Covid por razones religiosas o médicas puedan evitarla. La opción fue anunciada el mes pasado por el secretario de prensa del Pentágono, John Kirby. 

El anuncio de Kirby se hizo un día después de que el secretario de Defensa Llyod Austin avisara que a partir de septiembre, la vacunación contra el Covid será obligatoria para todos los militares en servicio.

“Buscaré la aprobación del presidente para que las vacunas sean obligatorias a más tardar a mediados de septiembre, o inmediatamente después de la autorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos, lo que ocurra primero”, dijo el secretario de Defensa Lloyd J. Austin, refiriéndose a que en ese momento las vacunas se administraron solo con un permiso de uso de emergencia.

José Hermosa – BLes.com