Redacción BLesEl padre Jerry Pokorsky de Virginia, director de Human Life International, publicó un ensayo el viernes en el que criticó duramente la postura del presidente Joe Biden de querer aparentar ser una persona católica practicante, cuando en verdad su ideología política y su accionar atentan contra los fundamentos más básicos de cualquier religión. 

Los partidarios de Biden y él mismo afirman constantemente que es un católico devoto. Sin embargo Pokorsky, en un ensayo publicado el viernes en la revista Catholic Culture, advierte que es el “presidente más agresivamente anticatólico de la historia” a pesar de su muestra exterior de piedad.

“Durante la mayor parte de su vida política, desde su historial constante a favor del aborto hasta su oficio en una boda gay en 2016, a pesar de su afiliación católica y sus prácticas piadosas públicas, Joe Biden ha magnificado e institucionalizado innumerables violaciones importantes de los Diez Mandamientos”, aseguró el padre.

La razón de la dura evaluación del historial de Biden es la dicotomía entre su muestra externa de piedad por un lado y su historial de apoyo al mal por el otro, señala Pokorsky, y agrega que “los actos pecaminosos habituales y sin complejos de Biden están en plena exhibición”.

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La contradicción entre lo que profesa Biden respecto a sus creencias religiosas y sus acciones políticas, pareciera demostrar que lo único que le interesa es lograr conseguir votos de los sectores religiosos y creyentes engañandolos con su discurso, al mismo tiempo que lleva a cabo una agenda progresista que sólo apunta a destruir las tradiciones y los valores religiosos. 

“El próximo republicano que me diga que no soy religioso, voy a meter el rosario en su garganta”, esas fueron textuales palabras de Biden en 2005, pero sin embargo, ser un católico fiel significa mucho más que llevar un rosario, declara el sacerdote.

Las políticas implementadas por Biden en sus primeras semanas como presidente de los Estados Unidos, lo alejan profundamente de los valores religiosos y crisitianos, eso es evidente.

Biden rescindió la legislacipon pro-vida de la Ciudad de México, que aseguraba que los dólares de los contribuyentes no fueran a organizaciones que realizan o refieren abortos en el extranjero.

Biden también ha pedido al Congreso que apruebe rápidamente la Ley de Igualdad, que agregaría la orientación sexual y la identidad de género como clases protegidas bajo la Ley de Derechos Civiles de 1964, eliminando por completo la diferenciación biológica del sexo, lo que provocaría cambios históricos e irreversibles en la sociedad norteamericana y mundial, atentando contra las tradiciones.

Además, Biden nominó a Xavier Becerra para dirigir el Departamento de Salud y Servicios Humanos. Becerra “apoya la legislación que permite el aborto por nacimiento parcial, obliga a todos los planes de atención médica a pagar los abortos, obliga a los centros de embarazo provida a anunciar abortos, obliga a las Hermanitas de los Pobres a pagar por anticonceptivos y medicamentos abortivos y permite el suicidio asistido,” declara el sacerdote.

Las críticas sobre el uso político que hace Biden de su supuesta creencia religiosa abundan. Recientemente, el arzobispo Joseph F. Naumann de la ciudad de Kansas recriminó al presidente Joe Biden por llamarse a sí mismo un católico devoto a la vez que con sus políticas está haciendo todo lo posible por expandir el aborto para que finalmente los mismos contribuyentes que están en contra de este crimen terminen financiándolo.

Los católicos no deberían confundirse con el mensaje del presidente, en más de una ocasión Joe Biden se dejó ver públicamente ingresando a la iglesia para participar de la misa. Su equipo de redes sociales publicó más de una vez fotos del demócrata sentado en la iglesia, aparentemente rezando.

Pero el arzobispo explicó que es importante para la gente no confundirse con las palabras y las acciones del presidente que por medio del constante bombardeo de información en los medios, tienen un impacto a largo plazo: la gente termina normalizando que un “católico” está de acuerdo con el aborto y con la ideología de género.

Andrés Vacca– BLes.com