Redacción BLesEl presidente Joe Biden ordenó el viernes la creación de una comisión destinada a estudiar posibles reformas en la Corte Suprema, incluyendo el tan anunciado incremento del número de magistrados, el cual que es una deuda clave con los miembros izquierdistas del Partido Demócrata. También se estudiará ampliar la base del sistema judicial federal como parte del mismo objetivo de llenar la justicia de jueces afines a las políticas globalistas e izquierdistas.

La orden anuncia la creación de “la Comisión Presidencial de la Corte Suprema de Estados Unidos, integrada por un grupo bipartidista de expertos en la Corte y el debate de la reforma de la Corte”, según el comunicado oficial de la Casa Blanca el viernes.

La Comisión, supuestamente bipartidista, estará presidida por Bob Bauer y Cristina Rodríguez ambos son exempleados de la oficina de Asesoría Legal de la administración Obama. 

Según el comunicado de la Casa Blanca, la comisión contará con un total de 36 miembros, los cuales son en gran parte por académicos, y recibió instrucciones de estudiar las posibilidades de modificar la estructura judicial de los EE. UU. en un plazo de 180 días antes de emitir un informe final que será tenido en cuenta para llevar adelante las cambios efectivos.

Bauer, ha sido un defensor de los límites de mandato para los jueces de la Corte Suprema. En 2005, escribió para el Washington Post que “en nuestro sistema de gobierno, normalmente restringimos el gran poder con límites en lugar de autorizar su ejercicio indefinido”. Por lo cual ya se puede imaginar por donde comenzará a atacar la Comisión.

Los llamamientos para ampliar la Corte Suprema por parte de los demócratas más radicalizados, comenzaron a crecer a finales del año pasado luego de la muerte de la jueza Ruth Bader Ginsburg. 

El entonces presidente Donald Trump nombró a Amy Coney Barrett como reemplazante en la Corte Suprema, después de haber nombrado anteriormente a los jueces Neil Gorsuch y Brett Kavanaugh, lo que le dio a la corte una inclinación conservadora de 6 a 3.

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Biden durante su candidatura fue interrogado en reiteradas ocasiones sobre sus intenciones de ampliar la Corte Suprema pero por lo general logró esquivar ese tipo de preguntas.

Curiosamente, el juez considerado liberal, Stephen Breyer, el miembro más antiguo de la Corte, a comienzos de esta semana advirtió a los defensores liberales de tener mucho cuidado antes de hacer grandes cambios, incluida la ampliación del número de jueces. Breyer dijo en un discurso el martes que los defensores deberían pensar “largo y tendido” sobre lo que proponen. El cambio impulsado políticamente podría disminuir la confianza que los estadounidenses depositan en la corte, mencionó Breyer.

Un plan reciente, propuesto por activistas judiciales de extrema izquierda, solicita a los demócratas del Senado que agreguen cientos de nuevos jueces federales a los tribunales inferiores a través de una táctica procesal conocida como “proceso de conciliación”. 

Daily Caller reveló la nueva estrategia de la extrema izquierda que sería en primer lugar ampliar los tribunales federales y completarlos con jueces afines a la agenda progresista y de izquierda. 

Estas acciones evidencian que los sectores progresistas están intentando con diversas estrategias dar un giro hacia la izquierda en todos los ámbitos de la justicia estadounidense aumentando los magistrados afines a sus intereses desde las cortes Federales, hasta lo más alto en la Corte Suprema.

De lograrse esto, la izquierda obtendría el poder absoluto al manejar el poder ejecutivo, la mayoría legislativa y ahora también el poder judicial. 

 Andrés Vacca– BLes.com