Redacción BLesLa polémica escalada que ejecuta la administración Biden en la persecución del supuesto ‘terrorismo doméstico’, que en la práctica se utiliza contra los seguidores del expresidente Donald Trump, ahora requiere de 85 millones de dólares para su presupuesto. 

Así lo anunció el Fiscal General de los Estados Unidos, Merrick Garland, ante los legisladores de la Cámara de Representantes, agregando que esa cifra estaría dentro del presupuesto del Departamento de Justicia (DOJ), según Breitbart del 4 de mayo. 

El presupuesto: “Incluye aumentos de 45 millones de dólares para las investigaciones de terrorismo doméstico del FBI y 40 millones de dólares para que los fiscales de EE.UU. gestionen los crecientes casos de terrorismo doméstico”, expresó Garland. 

Por su parte, la autora Kristina Wong hace notar que “los demócratas han tratado de etiquetar a los partidarios de Trump que protestaron el 6 de enero en el Capitolio como terroristas domésticos, extremistas violentos domésticos y supremacistas blancos”.

Es claro que al menos desde noviembre del 2020 los demócratas ya preparaban el proyecto de ley contra el llamado terorismo doméstico, en lo que parece un intento de perseguir a las personas con las que políticamente no están de acuerdo.

Este comportamiento contrasta fuertemente con los innumerables saqueos y el vandalismo realizado durante meses en todo el país, por los miembros de los grupos terroristas marxistas Antifa y Black Lives Matter (BLM, por la sigla). 

A pesar de todos los muertos causados y la destrucción de bienes públicos y privados, tanto los demócratas como los medios los ignoraron y negaron su abrumadora existencia, diciendo que eso era tan solo ‘una idea’.

Un ejemplo claro de la distorsión de los hechos que los demócratas intentan promover entre los estadounidenses se encuentra en las declaraciones del representante demócrata de Pensilvania, Matt Cartwright, al referirse al tema. 

“Esto es un cáncer para nuestro país. Los ataques y complots de la extrema derecha han superado ampliamente a los de todos los demás grupos combinados y también han causado más muertes”, cita Conservative Brief. 

Le recomendamos: MACABRO: El mensaje sexual en un libro de cuentos para niños

Ad will display in 09 seconds

Es de recordar que durante el ingreso de los manifestantes al Capitolio el 6 de enero, tan solo murió la patriota Ashli Babitt a manos de un empleado de la presidenta demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. 

Además, la manifestación estaba infiltrada por los violentos miembros de Antifa y BLM, sin embargo para los demócratas ese evento es similar al ataque ocurrido el 11-S.

Hasta ahora, el Departamento de Justicia ha acusado a más de 400 personas como parte de esa investigación, muchas de ellas todavía en la cárcel, sin derecho a un juicio justo. 

Ya desde el año pasado las manifestaciones violentas  de Antifa y BLM contaban con la aprobación de los demócratas, en particular de la ahora vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, quien además de ayudarlos económicamente anunció que seguirían asolando al país. 

En este sentido la destacada abogada patriota Jenna Ellis hace notar la uniformidad de términos que usan los izquierdistas, como si recibieran órdenes de la misma fuente. 

“La frase más usada por la izquierda ahora es ‘acólito de Trump’.  Aparentemente, todos recibieron el memorando de que ‘partidario de Trump’ es demasiado benigno”, escribió Ellis. 

Para un internauta los demócratas deberían estar ocupándose de asuntos tan importantes como la economía del país, de acuerdo con uno de sus tuits. 

“Deberían estar preocupados por el cierre de las plazas porque no hay trabajadores porque entregan todo. Los fabricantes de automóviles y camiones están cerrando plantas porque no hay repuestos. No hay trabajadores, no se producen piezas. Matemáticas bastante simples”, escribe el usuario de Twitter @Milt00.

José Hermosa – BLes.com